Los hechos, de 2008, para la Sección Sexta. Les piden cárcel e inhabilitación 8 años y la Defensa, libertad
Encuadrado en el órgano judicial de lo Penal número Dos de Ceuta un juicio contra tres guardias civiles acusados de torturar a un ceutí cuya celebración estaba prevista en la mañana de ayer fue finalmente suspendido y enviado a la competencia de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Cádiz, es decir la de nuestra ciudad, toda vez que la Acusación Particular añadiera una petición de pena que eleva las imputaciones.
En concreto, los tres guardias civiles que se sentarán en el banquillo, ahora fuera de la Comandancia ceutí y por ende en otra plaza nacional, se enfrentan (sólo dos de ellos) por parte del Ministerio Fiscal en base a una falta de lesiones a una pena de 900 euros, consecuencia del pago de quince euros diarios durante dos meses; y asimismo los tres acusados se enfrentan por parte de la Acusación Particular a las siguientes penas: por un delito de tortura, dos años de prisión e inhabilitación profesional por espacio de ocho años y por un delito de lesiones, otro año de cárcel, además de una indemnización a estimar en favor de su cliente por las lesiones que tuvo.
Los tres letrados de la Defensa solicitan, ante la ausencia de pruebas de cargo probatorio, la libre absolución de los tres agentes de la Benemérita.
Respecto a los hechos que, con la introducción en la solicitud de penas introducida por la letrada de la Acusación Particular pasa a competencia de la Audiencia Provincial, es preciso señalar que los mismos se remontan a la madrugada del 14 de enero de 2008 y, que según recoge el escrito del Ministerio Fiscal al que El Faro ha tenido acceso acontecieron en el Poblado Marinero. Sobre las 4:00 horas, estima Fiscalía, dos de los tres acusados (contra uno, a diferencia de la Acusación Particular, no presenta cargos) se encontraban en el citado enclave de la ciudad y confundieron al denunciante y víctima con un individuo que, momentos antes, había protagonizado un incidente con otros compañeros suyos, llegando a increpar a éste con frases malsonantes a la vez que presuntamente le golpeaban en el rostro. Fruto de la agresión, el denunciante sufrió diversas policontusiones y un trastorno de ansiedad que sanó con una primera asistencia facultativa si bien tardó 48 días en curarse siendo todos impeditivos.
Los hechos narrados, que es la versión del Ministerio Fiscal, constituyen para esta parte una falta de lesiones razón por la cual eleva la petición de multa señalada añadiendo por último un indemnización conjunta de 2.500 euros hacia el denunciante por los daños físicos y morales ocasionados. La Audiencia dictará sentencia para esclarecer un caso que se remonta a 2008.





