Un nuevo suceso violento en nuestra ciudad. Dos encapuchados volvieron a utilizar un arma para disparar contra un taxista que acaba de dejar a su hijo en la puerta de su domicilio. En cadena nos hemos encontrado con hechos de esta índole, demasiado repetidos otra vez en los últimos dos meses,
Un nuevo suceso violentodonde el más grave, como hemos repetido hasta la saciedad fue el asesinato del joven Munir en la barriada del Príncipe Alfonso. También hemos publicado que el Cuerpo Nacional de Policía tiene abiertas varias investigaciones para intentar encontrar las armas que se utilizan en este tipo de hechos violentos, sin que, hasta el momento, se hayan concluido con éxito. Todos sabemos que no es fácil, en la mayor parte de las ocasiones, resolver hechos de estas características, porque sus autores van encapuchados y tampoco se cuenta con testigos. Sin embargo, también es verdad que hablamos de una ciudad de ochenta mil habitantes, con unas connotaciones muy especiales, pero donde los disparos se convierten en la moda como en su día fue la quema de los vehículos por cualquier razón. La ciudadanía, por supuesto, pide resultados y está en su derecho, porque, al final, todos queremos una ciudad donde la seguridad brille y prime, aunque algunos quieran hablar de hechos aislados.





