No ha existido un pronunciamiento oficial por parte del Gobierno autonómico, después de que Balearia haya decidido el cambio entre el ‘Passió per Formentera’ y el ‘Nissos Chios’ y suprimiéndose la salida de las seis de la mañana, uno de los objetivos que siempre ha querido incluir el Gobierno de la Ciudad en el pliego de condiciones del contrato del Estado.
Sin embargo, fuentes del ejecutivo presidido por Juan Vivas, han señalado a este periódico que confían plenamente en la palabra de la ministra de Fomento, Ana Pastor, quien ya, en dos ocasiones, en presencia del mismo jefe del ejecutivo ha confirmado que habrá un nuevo contrato del Estado entre Ceuta y Algeciras.
La primera de esas ocasiones fue en la reunión que los dos políticos mantuvieron en el despacho de la titular de la cartera ministerial y la segunda en la conferencia que Vivas pronunció antes de Semana Santa en el Hotel Ritz de Madrid y donde Pastor fue, precisamente, quien le presentó ante el auditorio.
El convencimiento por parte del Gobierno es claro sobre este respecto, aunque también entiende a la empresa Balearia, en el sentido de que no tiene, hoy por hoy, ningún tipo de subvención estatal y que debe buscar como es lógico esa compensación entre la prestación de un servicio público de calidad y la rentabilidad de la línea.
Si se menciona, por parte de las mismas fuentes, que confían plenamente también en la naviera porque apuesta por presentarse al futuro concurso cuando sea convocado por parte del Ministerio de Fomento y que aunque se haya llevado el 'Passió per Formentera' ha traído en su sustitución un barco que tiene unos estándares de calidad muy alto.
Hay algunos miembros del Gobierno del presidente Vivas que han tenido ya la oportunidad de conocer el barco por dentro.
Además, se asegura que al igual que se ha estado trabajando durante los últimos meses para lograr, de manera clara, que cambiaran los primeros pensamientos del Ministerio de Fomento en relación con el contrato, seguirán trabajando en contacto permanente con el departamento ministerial hasta que sea una realidad, al menos, la adjudicación de la propia línea de interés público.






