La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha reiterado, en dos ocasiones, en los últimos meses su compromiso de que el contrato de la línea de interés público salga adelante, después de los meses en que la Secretaría General de Transporte se tomó un tiempo de respiro para la realización de un estudio que observara el comportamiento del mercado sin que estuviera en vigor ningún tipo de relación entre las navieras y la propia Administración.
A primeros de marzo ya se conoció que la intención era sacarlo adelante y se pusieron como fecha tope el inicio de la Operación Paso del Estrecho. La confirmación oficial fue en la entrevista que el presidente Vivas tuvo con Ana Pastor en su despacho para analizar distintas cuestiones, pero uno de ellos era la necesidad de contar con este vínculo para dar tranquilidad a los ceuties, en cuanto a la seguridad de la navegación en determinados días problemáticos y luego que existe la posibilidad de la conexión en unos horarios que se pueden denominar no comerciales.
Ya, el mismo Vivas, aprovechó su presencia en la Convención que el Partido Popular celebró en Valladolid, a finales de enero, para insistir a su compañera de partido Ana Pastor. Y la última confirmación fue en la conferencia que pronunció Vivas hace unos días en el Hotel Ritz de Madrid, donde la misma ministra fue la encargada de realizar la presentación de la primera autoridad autonómica.
Hay que destacar que desde la decisión adoptada por Fomento, en julio del año pasado, de declarar desierto el concurso, debido a que no se había presentado ninguna oferta, el Gobierno autonómico ha defendido, de manera clara y tajante, que Ceuta debía contar con un contrato.
Además hay que señalar que la cantidad, un millón y medio de euros, están recogidos en los Presupuestos Generales del Estado para el presente ejercicio.
Ahora, el tema donde se encarta es en la publicación del nuevo pliego de condiciones, porque lo cierto es que el mismo debe ser más atractivo para las navieras si desean que al menos una de ellas se presente, porque lo que nunca hará la Administración es correr el riesgo de que vuelva a quedar desierto.
Se sabe que no habrá ninguna posibilidad de que se pueda incrementar la partida que ya figura en los Presupuestos del Estado, con lo cual, el único camino que queda para realizarlo más viables es que se rebaje la cantidad que se había previsto de reducción de los precios de los billetes. La cuestión es saber la cantidad.






