Hay que considerar que Acemsa es una de las empresas públicas de la Ciudad Autónoma que mejor funciona de unos años a esta parte.
Después de un plan de reestructuración importante no solamente ha logrado contar con beneficios, sino que además los reinvierte en distintos proyectos, sin necesidad de contar con fondos propios de la Ciudad Autónoma. Pero como empresa pública, su objetivo primordial es prestar un servicio determinado a los ciudadanos. Y en muchas ocasiones se habla de distintos departamentos de la sociedad y en estos dos meses ha existido uno en particular, el Departamento de Abonados, que ha realizado una labor esencial a la hora de rebajar la cifra de más de cuatro mil abonados que tenían deudas con la empresa. Contando con la colaboración de los ciudadanos se ha logrado rebajar en un setenta y cinco por ciento, bien porque estas personas han tenido la oportunidad de abonar sus recibos, o bien llegando a acuerdos puntuales de aplazamientos. Pero para demostrar incluso aún más esa sensibilidad especial como empresa pública, a fecha de ayer, en la que se había acabado el plazo para ponerse al día o llegar a un acuerdo, aún quedaban más de mil cien familias que no habían tomado ninguna decisión al no presentarse en las oficinas de la empresa.
Pues bien, se ha enviado ese listado completo a la Consejería de Asuntos Sociales para que sea el departamento autonómico el que establezca, de acuerdo con sus bases de datos, cuantas de esas mil cien familias están en riesgo de exclusión social, de manera que sean eliminadas de esa posibilidad de corte. Ha sido ésta última una iniciativa que ha nacido de la propia empresa, circunstancia a la que no está obligada, porque ha cumplido con todos los preceptos legales, pero se ha querido hacer un esfuerzo más para demostrar claramente que lo que no buscan, precisamente, es el corte.





