El conflicto que se abrió hace un par de meses en la barriada de Benzú a raíz de los escritos recibidos por parte de los vecinos como consecuencia del expediente administrativo abierto por el Área de Fomento de la Delegación del Gobierno ha provocado que la Ciudad Autónoma haya tenido que intervenir, poniendo cordura en una situación que podrá ser todo lo legal que se quiera, pero que no es ahora mismo ni humana ni lógica. Ceuta tiene infinidad de problemas que solucionar y el de Benzú no creemos que formara parte de los prioritarios, y más en viviendas que llevan muchas de ellas más de cincuenta y sesenta años. Ayer, la misma consejera de Fomento, Susana Román, dijo en el programa La Voz del Faro de Cope Ceuta que ahora mismo tenían un problema encima de la mesa que se hubiera podido evitar. La misma consejera defiende que se podría haber trabajado en paralelo: mientras que la Delegación envía las cartas, a su vez la Ciudad tendría preparado el Plan de Viabilidad que se aprobará el jueves en el Consejo de Gobierno. Y de esa manera no tendríamos la reacción que han tenido los vecinos temiendo, como es lógico, por las viviendas en las que llevan tantos años. No se tenía que haber iniciado, pero si así era la voluntad, al menos provocar el menos daño posible. Pero hay veces que las administraciones no entienden que gobiernan para los ciudadanos y para atender sus necesidades vitales.





