Para hoy está prevista una reunión entre el presidente de la Ciudad Autónoma y el gerente de la empresa de autobuses. Se entiende que será la reunión clave para que de la misma se puedan derivar una serie de acuerdos que permitan, luego con posterioridad, a los trabajadores llegar a desconvocar la huelga que está prevista a partir del próximo lunes. Ceuta no se puede permitir el lujo y más con lo complicada que ya es nuestra circulación de que los trabajadores vayan a la huelga. Cierto es que los más de ochenta empleados que tiene la empresa privada que ostenta el servicio, el cual no olvidemos es competencia de la Ciudad Autónoma, son meros actores de un acuerdo que han de alcanzar otros. Sin embargo, es cierto que desde el Ejecutivo local se busca un entendimiento definitivo con el máximo responsable administrativo de la empresa. Pero también dos partes se entienden si ambas quieren y, por supuesto, la buena voluntad se les supone a todos, pero, es de cajón que para acordar, todos han de ceder. El Gobierno ya ha manifestado que su prioridad número uno en este conflicto es, desde luego, la estabilidad de todos los puestos de trabajo. Es condición para llegar a un acuerdo con la empresa, que no haya ningún tipo de despidos. Es un servicio que generalmente ha funcionado bastante bien y que nunca ha dado problemas, estando bien aceptado por el conjunto de la mayoría de los ciudadanos.





