Los comercios que quieran y que les interese puede abrir ya cualquier domingo del año. Así lo decretó a finales de diciembre la Ciudad atendiendo a una demanda del sector, sobre todo por las visitas cada vez más frecuentes de turistas marroquíes que compran en Ceuta todo aquello que les es más difícil encontrar en su país. Para que esta nueva clientela, que hay que cuidar y fomentar, tal y como explicaba esta semana el presidente Juan Vivas en entrevista concedida a El Faro y COPE Ceuta, es necesario sentar unas bases que permitan relanzar la actividad económica.
Entre estas medidas no está solo la de solucionar el grave problema de tránsito en la frontera con el que la ciudad lidia desde hace más de un mes, sino también propiciar que el comercio pueda adaptarse a las necesidades de un cliente emergente y que representa ya el 40% de la facturación para muchos negocios relacionados con el comercio, ocio y hostelería de nuestra ciudad. Por ello, posturas inflexibles y ancladas en el pasado no hacen sino entorpecer que esta Ceuta lastrada por la crisis pueda levantar la cabeza y continuar adelante. El decreto firmado por la Ciudad y que parece que será de nuevo recurrido por Comisiones Obreras no impone ni obliga a que se abra los 52 domingos al año, solo deja a los empresarios para que decidan si les merece la pena o no abrir un domingo, solo eso, libertad.





