Uno de los objetivos que tiene planteado el Gobierno ceutí para este año es la posibilidad de poder blindar, de alguna manera, determinados convenios que mantiene con la Administración General del Estado, de manera que no suceda lo que ocurrió en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero, donde su ejecutivo redujo el contenido de algunos de estos acuerdos entre las dos administraciones y al ejecutivo de Vivas no le quedó más remedio que poner el dinero en su totalidad de lo retirado para mantener esos servicios básicos.
Luego, con posterioridad, tras la llegada del Gobierno de Mariano Rajoy, varios de estos convenios se pusieron encima de la mesa y por parte de los distintos Ministerios se buscaron partidas que permitieron nuevamente que la Ciudad Autónoma contara con esos fondos, algunos de los cuales tienen mucho que ver con las propias especificidades de Ceuta por un lado y en otros casos, asumiendo competencias que son más de la Administración General del Estado.
Camino
¿Cuál es el camino que se emprenderá? Se intentará tener los contactos oportunos a todos los niveles, incluido en algún momento el propio presidente de la Ciudad, Juan Vivas y se buscaría cual es la fórmula adecuada para que estos convenios figuraran en algún apartado que tuviera fuerza de ley y que por tanto necesitara de una reforma legal a la hora de poder eliminarlos o reducirlos y no simplemente una decisión unilateral por parte del Gobierno de la Nación y donde al final la Ciudad Autónoma no tiene nada que decir, salvo la de poner el dinero que falte para que los servicios se continúen manteniendo.
De todas maneras, se sabe que no será una negociación fácil y más en unos momentos donde las restricciones presupuestarias siguen estando a la orden del día, pero se confía en que los razonamientos que serán expuestos por parte de la Ciudad Autónoma sirva, de alguna manera, para que esa sensibilidad demostrada por el Gobierno de Mariano Rajoy en los dos años en que lleva al frente de los destinos de España continúe prestándose a los intereses de todos los ceutíes sin excepción.
Recortes durante los últimos años del PSOE
Hubo momentos de gran dificultad durante los últimos años del PSOE. Hablamos de convenios, por ejemplo, como el de los MENA el cual fue recortado, aún a pesar de que se conocía que el gasto que asumía el ejecutivo ceutí era mucho mayor que el dinero que se recibía. O en temas de Asuntos Sociales también pasó lo mismo y en Educación con el famoso convenio MEC-Ciudad, donde el último ministro de Zapatero, Angel Gabilondo, ni siquiera se dignó a dejar firmado el acuerdo y se tuvo que buscar el dinero con la llegada de Wert. Y la parte más fuerte fueron los cuatro millones que se obtuvieron a los pocos meses de la llegada de Rajoy para la subvención a la producción de agua, cuando los socialistas indicaron que el treinta y uno de diciembre de 2011 sería la última vez que se recibiría ese dinero (aunque en los últimos años se había cambiado su concepto). Y mientras tanto, la respuesta del Gobierno de Juan Vivas no pudo ser más lógica. Puso encima de la mesa el dinero que hizo falta para que ninguno de estos servicios quedara desatendido. Hasta en cuestiones como el convenio MEC-Ciudad donde se entiende que el trabajo realizado por los más de noventa profesionales contratados ha sido excelente desde que se puso en marcha el mismo y sin olvidar que no es competencia, por supuesto de la Administración autonómica. A pesar de esas dificultades, en ningún momento, el Gobierno de Vivas se lanzó al cuello de la Administración General del Estado, mostrando, en todo caso, la lealtad institucional que ha sido siempre una de sus prioridades en las relaciones.






