Vaya sorpresa que se llevaron el pasado lunes de madrugada dos operarios de Trace que se encontraban limpiando tres contenedores en la zona de la barriada Juan Carlos I que está lindando con el colegio de Apros.
Como narra uno de los afectados, normalmente, cada vez que llegan a este lugar siempre ven a lo lejos a un grupo de chavales, pero, en esta ocasión lo que les sorprendió es que los mismos no se encontraban por los alrededores.
Pues bien, estaban ya cogiendo el tercer contenedor para proceder a su baldeo, cuando al volverse se encontraron a dos individuos, uno de ellos apuntándoles con un arma de fuego y otro blandiendo un sable. Lo cierto es que se entabló una discusión entre ambas posibles agresores y los empleados de Trace. Sin saber las razones, lo cierto es que el de la pistola le dijo a su compañero que era mejor dejarlo y que se marchaban. Su tercer compañero, el conductor, se encontraba en el interior del camión y no se daba cuenta de lo que estaba sucediendo, ya que era en la parte trasera del vehículo. Desconocen las razones que les llevaron a huir, pero rápidamente se pusieron en contacto con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y a pesar de la batida que hizo la Policía a los mismos no les encontraron. Uno de los asaltados confesó a El Faro que era la primera vez que le sucedía un hecho de estas características y que pasó mucho miedo.
Los vecinos ya denunciaron la utilización de armas
Vecinos de Juan Carlos I denunciaban en nuestra edición del domingo la inseguridad creciente en una barriada que en las últimas semanas ha registrado varios episodios con uso de armas de por medio. A los que han ocurrido los dos últimos viernes del mes con disparos a establecimientos de la barriada, se suma el registrado el pasado sábado cuando un individuo armado persiguió a otros dos efectuando disparos al aire que fueron escuchados y vistos por residentes de la barriada. Ni hubo heridos ni nadie, como es habitual en este tipo de situaciones, ha presentado queja alguna. Lo que sí se ha conseguido es que el barrio tenga miedo, sobre todo porque en alguno de estos episodios una bala termine alcanzando a un inocente. Episodios de este mismo corte se han repetido en las últimas semanas en el Príncipe. Allí también los vecinos han denunciado la presencia de individuos con armas por la noche.






