Lo que viene a verificar ahora con este llamado Plan de lucha contra la inmigración ilegal la Policía, es lo que ya sabían de antemano tanto sus compañeros de este Cuerpo en Ceuta como la Guardia Civil o la Policía portuaria, con intervenciones diarias de inmigrantes del CETI que noche y día intentan pasar al otro lado de cualquier manera. ¿Estadísticas? Hay más de las que ahora pone por delante el Ministerio del Interior. Si en dos semanas han detectado a más de 200 argelinos colándose en los barcos, la Guardia Civil pulveriza esta presentación con rechazos diarios de 25 personas. En solo el periodo OPE, los agentes destinados en el puerto realizaron más de 600 intervenciones sobre argelinos que intentaban escapar a la península de manera irregular. Estos datos esconden casos de inmigrantes reseñados en el CETI que lo han intentado en varias ocasiones. La Policía portuaria cierra noches con 17 argelinos y menores interceptados intentando ocultarse en barcos. Ese mismo argelino del CETI que localizan por la noche es el mismo con el que luego se topan por la mañana repitiendo la misma operación. Así hasta que consiga cruzar al otro lado como lo han hecho sus compatriotas. ¿Con ayuda? En el balance presentado por el Ministerio de Interior no se hace constar detenido alguno como facilitador de estos escondites, pero las fuerzas de seguridad sí sospechan de la existencia de individuos que orientan, previo pago, a los inmigrantes tanto en los alrededores del puerto como en el entorno de la propia planta de transferencia en donde adultos y menores organizan pequeños campamentos para asentarse hasta que consiguen introducirse en algún camión.
Como parte de este operativo, la Policía interceptó a siete argelinos dentro de un contenedor de basuras en la planta de transferencia hace un par de semanas, noticia de la que ya informó este medio.
Los inmigrantes que logran detenerse se convierten en afortunados, porque un viaje de estas características, oculto entre basuras, puede terminar causándoles la muerte, como así ha sucedido en varias ocasiones. El objetivo de la Policía, tal y como ha comunicado el Ministerio del Interior, no ha sido otro que el “de erradicar el flujo de inmigración irregular que se produce aprovechando todo tipo de embarcaciones de transporte que enlazan regularmente” Ceuta y Algeciras.
En lo que va de año, la Brigada Central de Respuesta a la Inmigración Clandestina ha llevado a cabo 3.472 denegaciones de entrada de personas que no cumplían los requisitos necesarios para entrar en España y 264 devoluciones de personas que ya habían entrado en la península de manera irregular. Además han intervenido 668 documentos falsos o falsificados, 117 vehículos utilizados para introducir inmigrantes ilegalmente y detenido a un total de 1.175 personas.
“Los agentes han detectado a más de doscientos inmigrantes que intentaban acceder ilegalmente a la península ocultándose en contenedores y otros lugares de difícil acceso en los barcos de transporte que realizan regularmente la ruta que Ceuta con Algeciras. Las nuevas formas ideadas para intentar entrar de manera ilegal en la Unión Europea sin ser descubiertos por la Policía, hacen necesario incrementar los esfuerzos continuamente para tratar de detectar esos intentos y, en la mediad de lo posible, impedirlos”, señala Interior.
Los agentes desplegados en Ceuta tenían dos funciones principalmente: la primera, controlar la presencia de inmigrantes en la zona de los muelles, que pudieran intentar acceder sin ser vistos a los barcos de transporte que parten periódicamente con destino a Algeciras, para impedírselo. La segunda, con la colaboración de miembros de las tripulaciones y empleados de las compañías navieras, inspeccionar el interior de los barcos por si alguno de los inmigrantes conseguía su objetivo.
En Algeciras otros agentes esperaban el primer control realizado en Ceuta, asegurándose de que ningún inmigrante hubiera podido, pese a todo, llegar al otro lado.
¿Nos extraña lo que está pasando?
Interior viene ahora a poner cifras a lo que está pasando en el puerto. Bien. Si esto sirve para que realmente se actúe en las instancias en las que se debe actuar, habrá merecido la pena. Esas instancias no son precisamente las de las fuerzas de seguridad. Guardias civiles y agentes portuarios rellenan, a diario, hojas de servicio con veinte rechazos de media. Ahí no está el problema. Si buscamos el impacto mediático o vender la efectividad de lo que Interior encuadra en ‘Planes’ entonces habremos triunfado, pero si queremos solucionar el problema no habremos hecho nada. Lo que no cuenta Interior es que detrás de cada una de estas detenciones de inmigrantes que proceden en el 90% de los casos del CETI no hay resultado alguno. Me explico.
A ese inmigrante se le veta el pase a la península, se le intercepta en un camión, se lleva a Jefatura Superior e inmediatamente queda en libertad porque no está en Ceuta de manera irregular ya que está fichado y registrado en el CETI, habrá, seguramente, pedido asilo y estará esperando que le contesten por eso ni se le puede expulsar a su país. Ese inmigrante (como el de la fotografía) interceptado una mañana, volverá esa misma tarde a colarse en otro barco o a toparse con un agente portuario que lo sorprenda, lo entregue a la Benemérita y frustre su escapada. Así todos los días, hasta que llegue a Algeciras. Más de 250 inmigrantes lo han conseguido (eso no cuenta Interior porque no vende), el efecto llamada existe y en Ceuta se corre un tupido velo pasándose la ley por el forro de ustedes saben donde para evitar que los peticionarios de asilo con solicitud admitida a trámite puedan circular libremente por territorio español, es decir, burlándose de la norma. No hay solución.
Interior puede hacer lo que le venga en gana, pero a ustedes que nos les mientan: ni veto al flujo irregular ni narices. Puras estadísticas, palotes y más palotes, nada más.






