En la mañana de ayer, los sirios que tienen menores a su cargo acudieron a la Fiscalía a prestar declaración después de haber sido apercibidos para que explicaran las condiciones en las que tienen a sus menores.
Los padres y madres prestaron declaración ante el fiscal jefe, José Luis Puerta, indicando que no querían regresar al CETI porque consideran su situación caótica y en el centro no se sienten seguros. De hecho, por eso mismo decidieron abandonarlo, tal y como explicaron a este medio los afectados.
A pesar de que se les ha insistido desde distintos frentes en que regresen al centro, los sirios se niegan a ‘levantar el campamento’ y lo mantienen variando el lugar, pero en la misma plaza, dependiendo de los requerimientos que se les haga desde distintos ámbitos. Por ejemplo, en la noche del jueves así lo hicieron para que la empresa de limpieza pudiera trabajar en la plaza.
De momento, tras recibir la visita de los responsables de Menores y pasar por la Fiscalía no se ha adoptado ninguna medida excepcional respecto a los niños que tienen a su cargo.
Se cursa denuncia por la ocupación de la vía pública
Hasta el momento la única acción policial que se ha tomado sobre el colectivo sirio es la ejercida por la Policía Local, que les ha denunciado por ocupación de la vía pública al estar incumpliendo una ordenanza municipal. Se les ha retirado los cartones y se les ha obligado a retirar cualquier tipo de manta o colchón de la vía pública. Esa denuncia se transforma en una sanción económica que, evidentemente, los sirios no pueden pagar. La Policía Local sigue controlando a los inmigrantes con la orden de seguir sancionando por lo mismo, pero sin que se adopte una solución integral al problema surgido.






