A falta de concretar fechas, Vivas y el inspector general de Sanidad Militar acuerdan compartir la sede. Se tratará a discapacitados
Acuerdo total, de tal modo se ha saldado el encuentro mantenido por el presidente Vivas y el inspector general de Sanidad de la Defensa, el general de División Luis Hernández Ferrero, en relación a la explotación de la Clínica Militar. A falta de concretar la disposición del mismo, Defensa y Ciudad compartirán un centro que contará con un departamento específico donde tratarán a pacientes con dolencias neurológicas y discapacitados.
Desplazado hasta el propio Hospital, Hernández Ferrero señaló ayer que "no hay inconveniente para compartir la sede, existe espacio suficiente tanto para el Ministerio de Defensa como para la Ciudad. No hay un calendario fijo establecido pero sí la intención firme por parte de las dos instituciones de llevar a cabo un trabajo en común", confirmó para añadir que "las instalaciones dedicadas a formación y a sanidad lo aportaría la Ciudad".
Todo ello es el fruto de dos intensas jornadas de trabajo, una labor que se perfiló, cerrándose el trato, a primera hora del miércoles cuando la Ciudad mostró al inspector general de Sanidad de la Defensa la necesidad que tiene de contar con una cesión rápida de las instalaciones del antiguo Hospital Militar para las distintas salidas que desea ofrecer en este solar dependiente del departamento ministerial.
A la reunión con el inspector general de Sanidad se le quiso dar la máxima importancia y de ahí la presencia del jefe del ejecutivo, Juan Vivas, junto con el consejero de Sanidad, Abdelhakim Abdeselam, e igualmente del director gerente de la Gerencia de Infraestructuras y Urbanismo, Juan Manuel Doncel, y el director general de Infraestructuras, Pedro Sierra.
Se le solicitó al inspector general su colaboración ante las altas instituciones del Ministerio de Defensa para que se produzca una agilización de estas cesiones porque se consideran básicas para el futuro desarrollo de nuestra ciudad y que, aunque son conocidas tanto por parte del ministro como del secretario de Estado y se está negociando un convenio con la Dirección General de Infraestructuras, se considera que los trámites se están dilatando ya mucho en el tiempo.
Por un lado se le puso encima de la mesa la cesión de una zona para que allí se instale la Facultad de Ciencias de la Salud, de manera que la misma se encuentre más cerca del Hospital Universitario a la hora de las prácticas, aunque de momento ha estrenado ubicación temporal en el nuevo campus. Por otro lado, uno de los proyectos que deseaba ubicar la Ciudad en el Hospital Militar eran la sedes de algunas asociaciones dependientes de los servicios sociocomunitarios y que ahora mismo se encuentran en instalaciones provisionales.
Y se ha apuntado por otro lado que algunos servicios como los de cocina o lavandería, que están en muy buen estado, porque fueron reformados en los últimos años y no ha tenido mucho uso, tendrían interés para la Ciudad, no en vano, por un lado en el caso de las cocinas, el Ejecutivo tiene externalizados los contratos para suministrar la alimentación a algunos centros como son los de Punta Blanca y el de los menores no acompañados y lo mismo sucede con la propia lavandería.
Por otro lado, Hernández Ferrero reconoció que "la Sanidad militar pasa por un mal momento pues hay dificultades en la captación de oficiales en la especialidad complementaria de Medicina si bien todo se superará", concluyó.
Una gestión planteada hace ya varios años
La lucha de la Ciudad Autónoma para contar con las instalaciones del Hospital Militar se remontan ya a hace varios años, sin que, hasta el momento, se haya sido capaz de desbloquear la lentitud que en muchas ocasiones se producen en las negociaciones con el departamento ministerial. Fue precisamente la Consejería de Asuntos Sociales la primera que apuntó en su día la posibilidad de contar con distintas zonas del Hospital Militar para albergar allí a distintas asociaciones de los servicios sociales comunitarios. Luego se produjo la posibilidad de que la Facultad de Ciencias de la Salud se instalara en el mismo lugar, porque de esta manera se encontraban más cerca del Hospital Universitario para la realización de las prácticas. Y ahora hace un año más o menos cuando la Ciudad Autónoma le planteó este punto al director general de Infraestructuras del Ministerio de Defensa y se llegó a la conclusión de establecer un canon que pagaría la Ciudad para que allí fuera la Facultad de Ciencias de la Salud. Sin embargo, para que fuera a coste cero, el Ejecutivo de Vivas lo terminó incluyendo en el convenio que en esos momentos comenzó a negociarse con el Ministerio de Defensa. Sin embargo, existe un retraso más que evidente en la firma del mismo. Lo cierto es que estamos hablando de unas instalaciones que no están utilizadas y que, sin embargo, por la falta de uso se pueden estar deteriorando y que sin embargo encontrarían una aplicación muy decente en la gestión directa por parte de la Ciudad. Y más en unos momentos de crisis económica en los que es necesario tirar de imaginación.






