Que viajes hasta Córdoba para visitar a un familiar en prisión y que termines siendo desvalijado no casa con la política normal que debiera estilarse en Instituciones Penitenciarias. No casa pero puede suceder. Si no que se le cuenten a un ceutí que marchó a la prisión cordobesa de Alcolea a ver a su hijo que está cumpliendo prisión preventiva. Tal y como ha narrado a El Faro, nada más entrar en prisión junto a su hija, se le comunicó que debía dejar sus pertenencias en una taquilla. Así lo hizo. Allí quedaron un teléfono modelo Samsung, documentación y en torno a 600 euros. Cuando volvieron de mantener el encuentro con su hijo, se toparon con que su taquilla había sido reventada y saqueada.
En la prisión no encontraron respuesta alguna, así que acudieron a denunciar a la Policía Nacional de Córdoba por el robo sufrido dentro de la prisión. Lo que no queda en la denuncia es la extorsión sufrida por este padre y su hija que tuvieron que pedir ayuda a unos conocidos ya que no disponían de dinero para poder regresar a Ceuta. El cabeza de familia tuvo suerte de mantener en su poder la documentación personal.
Los afectados han denunciado la nula atención recibida y esperan que con esta denuncia puedan esclarecerse los hechos y localizar al o los culpables de un hecho que cuesta creer se produzca también entre rejas.






