La niebla se convirtió ayer en la cobertura idónea para un grupo de seis subsaharianos, varones, que pudieron llegar por sus propios medios hasta la misma playa del Sarchal. Allí, ya en tierra, fueron detectados por las patrullas de la Benemérita y Policía Nacional tras recibir aviso de un ciudadano que había presenciado el desembarco. De los seis subsaharianos, dos llegaron exhaustos y tenían dificultades para andar, siendo auxiliados por los agentes de la Benemérita, que cuando los interceptó ya habían llegado hasta las proximidades de la cárcel de mujeres.
Fue precisamente en su interior en donde los inmigrantes fueron filiados por los agentes y pudieron cambiarse de ropa, ya que les repartieron dos bolsas con prendas deportivas y zapatos de Cruz Roja que tenía el Instituto Armado guardadas. Poco después de las once de la mañana, eran trasladados en una furgoneta para su identificación y posterior entrega a la Policía Nacional, cuyas unidades de Extranjería tramitarían su posterior ingreso en el CETI.
La de ayer fue una entrada sorpresa que no pudo ser detectada debido a la espesa niebla reinante y que incluso pudo haber sido facilitada por algún barco nodriza. Es una de las hipótesis que baraja la Guardia Civil para varias de las entradas con embarcaciones que se han registrado en las últimas semanas: la posibilidad de que haya embarcaciones de mayor calado que las acercan, luego las suelta en el mar a pocas millas de Ceuta indicándoles que, de llegar a la playa, ya habrán alcanzado la península. Les engañan, como han hecho con otros sin papeles que han llegado a la costa ceutí en pequeñas balsas o en motos de agua.
La entrada de estos seis varones se produce tan sólo horas después de rescates en cadena tanto en el Estrecho como en aguas marroquíes. De hecho, las patrulleras del vecino país han auxiliado a 62 subsaharianos que ocupaban hasta seis embarcaciones, habiéndose registrado además el naufragio de otra en la que murieron 11 de las 34 personas que la ocupaban, entre ellas varios niños. Su barco se hundió frente al norte de Marruecos recuperándose los cuerpos de dos niños, tres mujeres y seis hombres; otros 12 fueron hospitalizados mientras que los supervivientes fueron recogidos por la Marina marroquí. Fuentes marroquíes han informado de que aunque el mar estaba en calma cuando el accidente tuvo lugar, el barco inflable rígido en el que viajaban estaba lleno, siendo ésta la causa del naufragio.







