El Imperio AD Ceuta tenía una visita complicada, un partido en el que se buscaba, ante todo, una victoria para lograr seguir con esa gloriosa racha de cinco de cinco en victorias. Por delante, un rival difícil, el CD Virgili de Cádiz, un clásico del fútbol sala andaluz.
El Imperio volvió a ganar. Y tras unos minutos finales muy tensos con uno menos y un Álvaro Silva espectacular que detuvo absolutamente todo. Un 2-3 para seguir adelante.
Primer tiempo
El primer tiempo comenzó con un Virgili que quería hacer valer su condición de local. Los amarillos pasaron tiempo en la zona de campo del Imperio, inclinando la cancha buscando esa ocasión clara que los pusiera por delante.
En esos momentos fue clave el meta. Álvaro Silva tuvo un par de intervenciones de mucho mérito en los primeros lances.
También los de Taconi tuvieron de las suyas, cuando a través de la presión, tuvieron la portería a su merced. Indecisión, falta de comunicación y nervios frustaron una clara que se fue a las nubes.
El Imperio se adelantó en un saque de banda más que ensayado. Hamza tocó muy en cortito para Mohamed Chico, que rápido, pillando despistados a los amarillos y dejándosela a Sufian Chaib para que la colara donde suele colarlas con la frialdad que suele.
El Imperio, ahí, comenzó a apretar y a mostrar una presencia total en área amarilla. Así rozó el segundo, con hasta un rechace muy favorable que Torres no llegó a rematar. También Víctor Arégvalo, que recibió un buen centro raso y la mandó al lateral de la red.
A pesar de que el rival lo intentaba, después de un tiempo muerto, el Imperio se hizo fuerte y encontró oro a falta de un minuto para el descanso para doblar la ventaja. Víctor sacó una falta rápido para Anuar Maimón y se la dio rápidamente a Hamza para que la metiera a merced con el Virgili aún recomponiéndose.
Conexión de hermanos para poner el segundo y doblar la ventaja al descanso. Lideraba el Imperio, 0-2, la flechita miraba al cielo.
Segundo tiempo
El segundo tiempo comenzó, como era de esperar, con un Virgili lanzado y un Imperio que iba a optar por la siempre viable opción de hacer ‘pupita’, al contraataque.
El Virgili obligó a Álvaro a hacer duras sus manos y a aguantar algún que otro disparo incómodo. Hasta perdonaron los amarillos una jugada en la que uno de ellos remató solo, más que la una, en el área y la mandó fuera.
Entre medias, el Imperio lo iba a intentar. De las botas de Anuar Abdenebit llegaron dos grandes ocasiones. Una, un duelo uno contra uno que debvió ser señalado como penalti, pues trastabillan al de Ceuta. Otra, el mismo, tras hacer varias paredes con Sufian, remató al palo.
Pero el tercero llegó. Mohamed Chico en una contra recibió un pase de Anuar Maimón y pegó un punterazo arriba del portero totalmente imparable.
El cuarto pudo haber llegado con Hamza. El capitán pegó un latigazo raso conforme recibió que se fue besando el palo.
El Virgili se hizo presente en el área del Imperio, pero el sufrimiento era contro9lado y los detalles defensivos estaban siendo claves, arruinando últimos pases y disparos favorables. Sumado a los contraataques que casi eran el cuarto gol: Víctor en buena posición cuyo disparo fue desviado y Anuar que le paltó medio palmo para llegar a un balón que era gol cantado.
Los últimos minutos fueron de órdenes del míster. Juego conservador, a esperar que plantea el Virgili.
El Virgili aprovechó para recortar distancias. Con el portero-jugador, encontraron un hueco para hacer daño al Imperio. Pase de la muerte, Hamza pierde la marca, y gol en contra.
Y a punto estuvieron del segundo al momento, Álvaro cubrió un uno contra uno, se hizo grande y con el brazo paró la más clara. Ese brazo se iba a encontrar otro desafío comprometido con un remate a bocajarro que detuvo y se fue al palo.
Llegó el segundo de los locales. Un jugador amarillo recibió de espaldas, se giró, y metió un golazo para meter miedo a falta de un minuto. Llegaba la tensión tras 19 minutos de tranquilidad.
Víctor Arévalo iba a irse expulsado po0r doble amarilla. Y con un lanzamiento de doble penalti en contra. Lo iba a tirar un viejo conocido del fútbol sala de Ceuta: Abraham Cintado. Álvaro Silva se hizo enorme de nuevo salvando a los caballas.
El propio Álvaro volvió a detener en esos últimos 50 segundos otros tres disparos providenciales para lograr la victoria. Explosión de júbilo para celebrar la sexta victoria consecutiva. La plantilla se comía a su portero con una alegría descontrolada.






