El apagón registrado este miércoles a primera hora de la mañana en Ceuta ha puesto de manifiesto diversas debilidades del sistema eléctrico de la ciudad que siguen pendientes de corrección mientras la interconexión submarina no cubra la totalidad de la demanda local, algo previsto, en principio, para el próximo 1 de diciembre.
Aunque el cable que conecta la ciudad autónoma con la Península apenas aporta carga por el momento, a las 9.39 horas de este miércoles se produjo una incidencia en la subestación de Red Eléctrica de España (REE) en Algeciras, que sufrió un «cero». La perturbación derivada de ese incidente se trasladó a Ceuta a través de la interconexión submarina, que en ese instante transportaba una carga de 1,2 MW.
La incidencia alcanzó la subestación local de REE cuando la demanda eléctrica en Ceuta rondaba los 27 MW para abastecer a más de 30.000 clientes. Como consecuencia, se produjo el disparo del motor diésel número 11 de la central eléctrica, que estaba acoplado al sistema y generando aproximadamente 8,6 MW.
Según la información a la que ha tenido acceso El Faro, la reserva programada por REE era insuficiente para compensar la pérdida del grupo 11. Los grupos de respaldo previstos, el 10 y el 13, solo aportaban 6,35 MW, una potencia incapaz de sustituir la energía que estaba suministrando el grupo afectado.
La reposición del servicio, mediante la puesta en funcionamiento nuevamente del grupo 11 y la recuperación progresiva de todas las líneas de distribución de la ciudad conforme a los protocolos establecidos, se completó en 55 minutos. No obstante, aproximadamente la mitad de los usuarios recuperó el suministro eléctrico en apenas media hora. En total, el incidente afectó a 30.839 clientes.
Reserva de energía insuficiente
El apagón ha evidenciado la necesidad de que la reserva de energía disponible sea, como mínimo, equivalente a la potencia neta del mayor grupo acoplado al sistema. De lo contrario, el disparo de una de las unidades de generación provoca la pérdida simultánea de la energía producida por ese grupo y de la capacidad de respaldo necesaria para compensarla.
Asimismo, el incidente ha puesto de relieve que, en la actual fase transitoria de la interconexión eléctrica submarina, existen aspectos que requieren una consideración específica debido a las singularidades del sistema eléctrico ceutí. Entre ellos figuran la coordinación operativa y el ajuste de los sistemas de protección asociados al enlace.
Estos mismos factores deberán tenerse en cuenta cuando Ceuta quede plenamente integrada en el sistema eléctrico peninsular, un objetivo que, si se cumplen las previsiones actuales, podría materializarse antes de que finalice el año.






