Un funcionario del puerto sin identificar, facilitó presuntamente el paso de un camión con droga. Hoy arranca en la Ciudad de la Justicia de Almería la mayor vista oral de la historia de esa provincia por narcotráfico. Se trata de un juicio contra 26 personas, entre las que figuran tres agentes de la Guardia Civil. Todos están acusados de integrar una red dedicada a introducir grandes cantidades de hachís procedentes de Marruecos por la costa almeriense y a través de Melilla.
De acuerdo con las escuchas telefónicas recogidas en el escrito del fiscal, la dirección de la banda intentó introducir hachís de Marruecos por el puerto de Almería mediante la utilización de camiones de gran tonelaje en los que la droga debía de ir oculta entre mercancía lícita para poder pasar por la frontera de Melilla.
En este punto, el escrito del fiscal señala que pudo participar algún funcionario público del puerto de Melilla aún sin identificar, que se habría encargado de asegurar el paso franco de vehículo.
Según el fiscal, la Guardia Civil consiguió abortar dos operaciones de 3.546 y 3.149 kilos de hachís aunque consta, por las intervenciones telefónicas, que intentaron la introducción de otras nueve toneladas que no pudieron alijar al no conseguir cobertura de seguridad en los puertos de Marruecos, Melilla y Almería.
En el macrojuicio, que se celebra ante el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, los procesados enfrentan penas de prisión que suman casi 170 años y multas que rondan los 222 millones de euros. Los guardias civiles están acusados de prestar “cobertura de seguridad” a los alijos con datos sobre los medios personales y técnicos del Instituto Armado, así como de los movimientos de las patrulleras.
M.C.C. y R.S.T., ambos agentes con destino en el Servicio Marítimo de Comandancia de Almería y con F.M.A., guardia civil en activo, sin destino, y detenido en Castellón por hechos similares, presuntamente se prestaron a colaborar a cambio de “la percepción de importantes cantidades de dinero que no han podido determinarse con exactitud”, según remarca el Ministerio Público.
Los tres guardias civiles, a los que se les imputan dos delitos de cohecho y uno de revelación de información reservada, la Fiscalía pide penas que suman nueve años y seis meses de cárcel, así como el pago de sendas multas de 11 millones. Solicita, asimismo, inhabilitación especial por 12 años.
La banda, liderada por el acusado M.A., alías ‘El Viejo’ y dos ciudadanos marroquíes en busca y captura, y con ramificaciones en el extranjero, comenzó a operar a principios de 2009 con la planificaron de desembarcos de grandes cantidades de droga trasladadas a España a través de barcos de recreo, zódiacs y camiones de gran tonelaje.





