{jaimage crop="TC" /}Continúan los rescates a la desesperada en aguas del Estrecho. Sólo en la jornada de Viernes Santo hubo casi 60 inmigrantes rescatados, que habían partido todos de la misma zona: Tánger, en endebles balsas de plástico.
En lo que va de semana la cifra se ha disparado con cerca de 113 inmigrantes auxiliados bien por embarcaciones de Salvamento Marítimo bien por patrulleras marroquíes. El pasado viernes la Guardia Civil interceptaba a seis inmigrantes en una balsa en la Bahía Norte.
En los dispositivos de emergencia españoles, coordinados por Tarifa Tráfico, han participado tanto el helicóptero ‘Helimer 211’ como la unidad ‘Salvamar Alkaid’. La unidad con base en Ceuta, la ‘Gadir’, permanece alerta por si se requiere de su intervención en el auxilio a balsas que se hayan acercado a su zona de intervención.
La presión migratoria está sirviendo de alerta por el modo en que están partiendo las balsas, que son ocupadas por hasta nueve personas protagonistas de travesías imposibles. Todos los rescatados han sido trasladados al puerto de Tarifa, en donde Cruz Roja ha atendido ya, en lo que va de año, a 256 inmigrantes que trataban de llegar a la península en pequeñas embarcaciones.
Solo en el mes de marzo, el Equipo de Respuesta Inmediata a Emergencia (ERIE) de la Cruz Roja ha atendido en el puerto de Tarifa a 172 personas, la mayoría rescatados de pateras y unos pocos que habían viajado como polizones en transbordadores procedentes de Marruecos.
Según la organización humanitaria, el pasado año hubo un incremento notable de rescates de lanchas de juguete y de atenciones con respecto a años anteriores y en los doce meses fueron atendidas 1.200 personas.
Por su parte, oenegés como ‘Médicos Sin Fronteras’ han alertado de la presión existente sobre los campamentos que ocupan estos sin papeles, señalando que se ha producido un aumento significativo de “redadas indiscriminadas a gran escala en las comunidades migrantes”. Y ya no solo en campamentos sino también en barrios marginales. Se denuncia que tras ser detenidos -entre ellos embarazadas y menores, además de recién nacidos-, se les conduce “en masa hasta la frontera, en donde son expulsados a tierra de nadie, a una zona entre Oujda y Maghnia”, en la franja entre Marruecos y Argelia. Entre los expulsados hay solicitantes de asilo. Esa presión se materializa en la búsqueda de escapadas usando cualquier método, aunque el mismo sea para arriesgar sus propias vidas.
MSF denuncia violencia contra los inmigrantes
En su informe sobre la situación en que se encuentran los inmigrantes en Marruecos, la oenegé Médicos Sin Fronteras ha advertido de la violencia que sufre este colectivo. Denuncian que los autores “actúan con total impunidad, sabiendo que la gran mayoría de migrantes que son víctimas de palizas, abusos, violaciones y agresiones no buscarán ayuda médica, protección ni justicia por temor a represalias o a ser arrestados”, se indica en el informe ‘Violencia, vulnerabilidad y migración’ publicado este mes. En dicho documento se hace constar que el 92% de las víctimas de violencia dijeron que las agresiones sufridas fueron intencionadas.






