Hoy ponemos el punto y final a la Semana Santa con la salida del Resucitado. Una semana, desde luego, que ha sido particular porque aunque la lluvia no ha sorprendido como en otras ocasiones si se ha tenido que tomar decisiones drásticas por parte de las distintas Cofradías. Así, por ejemplo, mientras que el Encuentro tuvo que optar por hacer el recorrido corto y luego no llovió, los dos desfiles procesionales del Miércoles Santo tuvieron que tomar la decisión de suspender cuando ya se encontraban en la calle. Mientras que la Flagelación volvía cuando nada más que llevaba una hora en la calle, la Encrucijada debió quedarse en la Catedral. El Jueves sin ningún problema y el Viernes, a las doce de la noche un aguacero hizo correr a las tres cofradías que estaban en la calle. Por otro lado, el Medinaceli, el cual con el traslado lo debió hacer cubierto con plástico el lunes sin problemas. Y sin problemas tampoco para el Domingo de Ramos. Sin embargo, la gran ausencia de esta Semana Santa ha sido, sin ningún género de dudas, la Cofradía de los Remedios, una de las de más solera de nuestra ciudad. Ahora cuando se ponga el punto y final será el momento de la realización del oportuno análisis por parte de la Junta de Hermandades y Cofradías. De todas maneras, a nadie escapa que la Semana Santa ceutí necesita de una nueva renovación como la que se produjo a comienzos de la década los noventa.





