Ocho días después de acabar con la vida de un ciudadano con tres puñaladas, atacó a funcionarios. Cometió dos delitos y seis faltas El historial criminal de A.R.G. se engrosó ayer, en la sala de lo Penal número Uno, con la suma de una nueva condena por la comisión, en un mismo acto, de dos delitos de atentado, cinco faltas de lesiones y una falta de daños.
¿Y quién es A.R.G.?, se estará preguntando el lector en este punto. Se trata de un vecino de nuestra ciudad, de 28 años de edad, que, entre otros episodios, cuenta con la muerte que le causó a un hombre en la madrugada del viernes 8 de abril de 2011 en el Poblado Marinero tras asestarle tres puñaladas fatales después de una discusión entre ambos y un tercero.
A los pocos días del citado suceso, y ya con A.R.G. en prisión, lugar que ya conocía puesto que había cumplido condena por otra causa anterior, el hombre agredió a cuatro funcionarios de prisiones en el Centro Peniteneciario de Los Rosales.
En concreto, este hecho sucedió a las 11:20 horas del 16 de abril de 2011, ocho días después de matar a un vecino de la ciudad, de 56 años de edad. Fue la mañana del citado día 16 cuando A.R.G. pudo finalmente llevar a cabo lo que estuvo abrigando y anunciando en voz alta a los trabajadores de la prisión: agredirles.
¿Cómo lo hizo si, precisamente, motivado por estas amenazas, se extremaron las medidas de seguridad? Usando el ingenio pues, a escondidas, se pudo hacer con una escoba y llevársela hasta su celda. Una vez en el interior de la misma, el hombre rompió el cristal de un pequeño ventanal, haciéndose posteriormente con los restos punzantes que quedaron colgando. Así, aprovechó luego para herir a un agente tras otro hasta llegar a cuatro, bien lanzando cristales, clavando pedazos de los mismos o golpeando con la escoba, causando por ende distintas lesiones a los funcionarios. Por este motivo, las indemnizaciones que deberá afrontar son distintas, llegando entre todas a sumar 800 euros.
Respecto a la condena, cabe destacar que ésta llegó tras mostrar conformidad con la pena que le solicitaba el Ministerio Fiscal y que quedó de la siguiente manera: por cada uno de los dos delitos de atentado que cometió, un año y medio de presión (tres en total); por cada una de las cinco faltas de lesiones, una multa de sesenta euros (300 en total); y por la falta de daños, una multa de cuarenta euros. Dijo no tener dinero para afrontar el pago ni de las multas ni de las indemnizaciones en favor de los funcionarios que lesionó.
Por último, cabe destacar que la pena de tres años se suma a la condena que ya está cumpliendo por la comisión de otros delitos.






