El Guillermo Molina iba a tener una tarde de pistoletazos de salida a los equipos locales. Comenzó el Imperio AD Ceuta, luego, fue el turno del CD Camoens.
El equipo naranja tenía su debut en la segunda división después de haber caído eliminadas en Granada en el debut en Copa de la Reina. Ahora, tocaba recibir al Almagro, un siempre fuerte proyecto de la categoría de plata.
Las de Iván Gallardo llegaban para una cita que sería importante por el gesto previo, ambos equipos posando con el cartelón de ‘Ceuta no se vende, se defiende’.
Por detrás en la primera parte
El partido comenzó de cruz para las naranjas. A los cinco minutos, un fallo defensivo condenó a las de Ceuta a comenzar por detrás con lo que eso conllevaba.
Estaba costando sentirse cómodas en el parqué del Molina e incluso el Almagro asestó un par de sustos que fueron repelidos por Inés.
Pero, poco a poco, comenzó a entrar la sala de máquinas en funcionamiento y el Camoens comenzó a merecer ese tanto que hubiera puesto tablas. A destacar la actuación de Julia Oliveira, que con sus disparos amenazó a la puerta rival.
No se logró en el segundo tiempo
El segundo tiempo no comenzó de las mejores maneras posibles para el equipo naranja. Inés con una palomita, el palo en una jugada cantada e Inés de nuevo en una parada de balonmano evitaban que las visitantes doblaran la ventaja.
Por el lado del Camoens, las ocasiones tenían el nombre de Patri Corral. La ‘8’ se encontró hasta dos veces con la madera.
Con todos los intentos, un contraataque a falta de cinco minutos acabó con un gol de vaselina que fue el clavo en el ataúd. A partir de ahí, llegaron los tantos finales y con ellos el final de un choque para hacer borrón y cuenta nueva. El gol de consolación, a falta de un minuto, fue obra de Desi Maldonado.






