Las dos personas que entraron a robar en un comercio situado en la calle Teniente Coronel Gautier, enfrente justo del mercado de la Barriada de San José, sabían que contaban con poco tiempo y que por tanto no podían entretenerse en llevarse el dinero de la caja, sino que debía llevársela costara lo que costara. Además para poder actuar en tan poco tiempo estaban dispuestos a utilizar cualquier sistema coercitivo.
¿Cuáles son las razones por las cuales disponían de poco tiempo? El propietario, un ciudadano de origen chino que desde hace algunos años tiene un pequeño supermercado en este lugar, salió a tomar café a un establecimiento cercano. Eran las cuatro de la tarde de un domingo lluvioso y con poca gente por la calle.
Observación
A buen seguro que llevaban los atracadores un tiempo observando la tienda y esperaron la oportunidad en cuanto el dueño decidió darse un descanso.
En el interior permanecían su mujer y una hija pequeña de seis años. Los dos atracadores entraron en la tienda y rociaron con un spray el rostro de la ciudadana china, a quien después golpearon fuertemente en el rostro y cayó al suelo. En ningún momento, la pequeña de seis años sufrió daño alguno.
Los dos individuos dieron la vuelta al mostrador, una vez que habían golpeado a la propietaria, arrancaron de cuajo la máquina registradora y se fueron corriendo.
La misma salió hacia fuera gritando y dejó rastro de la sangre en el suelo del establecimiento y en la puerta. Según ha señalado su marido en el interior de la caja registradora podían haber unos ochocientos euros.
Sin testigos
Lo cierto es que parece ser que no hubo testigos presenciales, porque la tienda se encontraba vacía en esos momentos y tampoco nadie circulando por la calle.
Ante el suceso, se dio rápidamente aviso a la Policía, acudiendo un vehículo del Cuerpo Nacional de Policía que fue el que realizó los primeros atestados.
Igualmente, en una ambulancia de 061 se trasladó a la ciudadana china hasta el servicio de urgencias del Hospital Universitario. Fuentes del Ingesa consultadas por esta redacción señalaron que había sufrido alguno daño en el rostro debido al golpe y al spray, pero que las lesiones no se consideraban graves, aunque a pesar de ello le hicieron varias exploraciones radiológicas. Con posterioridad acudió a Comisaría para prestar declaración en la Inspección de guardia de la Jefatura Superior de Policía.
Una barriada de San José que en los últimos tiempos está sufriendo una escalada de inseguridad ciudadana que ya ha llevado en más de una ocasión a la asociación de vecinos a solicitar una mayor presencia policial.
Tengamos en cuenta, por ejemplo, que este atraco se produce a un pequeño supermercado que se encuentra a poco más de doscientos metros de la Comandancia de la Guardia Civil y a trescientos cincuenta metros de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en la propia Barriada de los Rosales. 






