Hablar de normalidad en Ceuta es hablar de una situación que, a día de hoy, parece toda una utopía. Muchos se empeñan en decir que la normalidad se ha restablecido en la ciudad autónoma, aunque tan sólo basta un paseo por sus calles para darse cuenta de que aún se trata de una realidad lejana.
Los vecinos de Ceuta, que conviven día a día con esta situación anómala, pueden dar buena prueba de ello; de cómo ha cambiado tantas cosas e incluso, cómo ha hecho a muchas otras desaparecer. Uno de los más afectados, en este sentido, ha sido el deporte.
El deporte arroja un poco de luz
La invasión migratoria ha barrido el deporte esquilmando el calendario de pruebas casi por completo, dando lugar a uno de los veranos más atípicos que se recuerdan. Ni el tenis ni el pádel pudieron continuar adelante con sus pruebas. Tampoco la Backyard ni la Sierra Bullones.
La celebración del campus de freestyle de Melilla Urban arrojó un poco de luz entre tanta oscuridad en un panorama de lo más desolador, aunque la determinación del Consejo de Deporte de la ciudad autónoma de Ceuta por cumplir con su misión política, sumada a las ganas de los deportistas caballas por vivir de nuevo su gran pasión, impulsó a la Federación de Triatlón de Ceuta a celebrar la XX Acuatlón.
Hasta la playa de la Ribera, concretamente en la parte de Fuente Caballos, fue donde se desplazaron para montar toda la parafernalia. Un proceso asistido en todo momento por el Consejo de Deporte de la ciudad autónoma de Ceuta y motivado por la ilusión compartida de unos 50 valientes, en una jornada competitiva a la que le acompañó el buen tiempo en todo momento. Un sol como protagonista de la escena aunque, eso sí, también un viento persistente que se notó en el oleaje a la hora de la prueba de nado.
Dos distancias y una misma ilusión
Eso fue a lo que tuvieron que plantar cara el casi medio centenar de participantes divididos entre las categorías de Sprint (6 km.) y Súper Sprint (3 km.), que llenaron la línea de meta en dos salidas diferentes. Una a las 9.00h. La otra, cercana a las 10:00h. Distancias diferentes, aunque las dos unidas por el mismo espíritu competitivo y, sobre todo, las ganas de reivindicar la normalidad a través del deporte. Una normalidad que no existe, pero hacia la que quieren mirar con optimismo y esperanza.
Sin olvidar, eso sí, la situación en la que se encuentran. Tanto es así que, como vienen haciendo desde otras disciplinas deportivas, los participantes de esta XX Acuatlón también posaron con una bandera de Ceuta y España antes de salir.
Porque, más allá de los tiempos, las distancias o los resultados, esta XX Acuatlón dejó claro que el deporte sigue siendo una de las mejores formas de recuperar aquello que parecía perdido. Un pequeño paso hacia la normalidad que los deportistas ceutíes siguen reclamando y que, pese a las dificultades, no están dispuestos a dejar de perseguir.
Los ganadores
Vilal Ahmed, con un tiempo de 32:09, alcanzó la meta en primera posición para coronarse como el campeón de esta XX Acuatlón. El podio lo completaron Ubay Abselan (32:25) y Carlos Martínez (32:52).
Asimismo, Claudia Casanova se alzó como la ganadora en la modalidad femenina, deteniendo el crono en 37:04. Le siguieron Jimena Carracao (41:26) y Susana Román (44:10).
Los dos campeones absolutos aparecieron en la línea de meta ataviados con una bandera de Ceuta y España. Un momento para celebrar pero, sobre todo, para reivindicar.
Ya en la modalidad de súper sprint el cuadro de honor lo formaron Jaime López (17:42), Nacho Gaitán (20:27) y Joel Serrano (20:41) en la modalida masculina. Salma Bumedian (22:37), Maya Vargas-Machuca (22:37) y Dafne Sánchez (24:03), por otro lado, lo hicieron en la femenina.





