Vecinos de distintas barriadas de la periferia de Ceuta han salido este lunes a las calles para manifestar su malestar por la situación que, según denuncian, están padeciendo desde la entrada masiva de inmigrantes por la frontera del Tarajal a finales de julio.
La movilización ha arrancado en la barriada del Príncipe Felipe, desde donde los participantes han recorrido las calles de la zona.
Antes del inicio de la marcha, una de las vecinas participantes, Lidia Castellón, ha trasladado ante los medios de comunicación su preocupación por la situación que se está viviendo en los barrios de la periferia.
Castellón ha asegurado que los residentes se encuentran “un poquito agobiados” ante la presencia de numerosas personas que, según ha explicado, permanecen en las calles de la zona.
La vecina ha señalado que, hasta el momento, no ha tenido problemas directamente con los inmigrantes, aunque ha asegurado que sí se producen enfrentamientos entre ellos.
“Entre ellos sí tienen problemas, se pelean”, ha afirmado, al tiempo que ha reclamado una mayor presencia y control para evitar que estas personas permanezcan en la vía pública sin una solución definida.
Preocupación vecinal
Castellón ha defendido que la situación debería estar “un poquito más controlada” y ha reclamado que se habiliten espacios donde estas personas puedan ser atendidas y se determine cuál será su situación. En su opinión, la permanencia en la calle genera dificultades tanto para los vecinos como para los propios inmigrantes.
“No hay ni un amparo para nosotros ni para ellos”, ha señalado la vecina, que considera que ambas partes se encuentran afectadas por una situación que, a su juicio, requiere una respuesta. Castellón ha lamentado además que los residentes de estas barriadas no perciban suficiente atención por parte de las instituciones.
La portavoz vecinal ha rechazado que las reivindicaciones planteadas puedan interpretarse como un discurso racista. “No es racismo, es que es inhumano para nosotros y para ellos”, ha manifestado.
En este sentido, ha insistido en que los vecinos también se consideran “víctimas” de una situación que, según sus palabras, afecta igualmente a las personas que han llegado a la ciudad.
Seguridad y vuelta a la normalidad
Durante el recorrido, los manifestantes han centrado sus reivindicaciones en la seguridad, la dignidad y el derecho de los vecinos de la periferia a recuperar la normalidad. Entre sus principales demandas se encuentra también la necesidad de garantizar que los menores puedan iniciar el curso escolar en condiciones dignas y seguras.
En este sentido, han reclamado que esta situación no afecte al funcionamiento normal de los centros educativos de la periferia, entre ellos el CEIP Príncipe Felipe, CEIP Reina Sofía, CEIP Rey Juan Carlos I, la Escuela Infantil de Loma Colmenar y el CEE San Antonio.
Los participantes también han puesto el foco en los propietarios y comerciantes de las naves del Polígono del Tarajal, reclamando que puedan abrir sus negocios, desarrollar su actividad con seguridad y recuperar cuanto antes la normalidad en el entorno empresarial.
"Ceuta no se vende, Ceuta se defiende"
A lo largo de la movilización se han sucedido distintos cánticos y consignas por parte de los participantes. Entre ellos ha destacado especialmente el lema “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, coreado durante el recorrido por las calles de la barriada.
La protesta se produce en un contexto de malestar vecinal en distintas zonas de la periferia de la ciudad ante la presencia de inmigrantes llegados tras la entrada masiva registrada por la frontera del Tarajal. Los manifestantes han expresado así sus demandas de seguridad, atención y recuperación de la actividad cotidiana en sus barrios.
Con la movilización, los vecinos han querido trasladar públicamente su preocupación y reclamar una respuesta ante la situación que aseguran estar viviendo, poniendo el acento en la necesidad de recuperar la normalidad tanto en las barriadas como en los centros educativos y en el entorno del Polígono del Tarajal.
Recorrido hasta las naves del Tarajal
El recorrido de la manifestación tuvo diferentes puntos de importancia en la zona periférica, pasando por el CEIP Reina Sofía, pisos verdes o pisos blancos.
Además, hicieron un alto por la zona de Loma Colmenar, uno de los barrios más tensionados. Durante la manifestación, se pudo observar cómo cientos de inmigrantes se encontraban en la puerta de los asentamientos, esperando por una plaza.
El movimiento terminó en las naves industriales del Polígono del Tarajal, acabando así con un movimiento en el que exigieron la vuelta a la normalidad, seguridad y convivir en condiciones que sean dignas para todos.






