La Policía Nacional logró localizar en Ceuta a un ciudadano libanés al que relacionan con grupos terroristas, después de que este lograra acceder a la ciudad autónoma durante la entrada masiva registrada a finales de julio a través de la frontera del Tarajal.
La actuación se produjo después de una investigación para determinar su paradero y adoptar las medidas correspondientes, tal y como ha podido confirmar El Faro.
El seguimiento del caso corrió a cargo de la Policía Nacional.
Marruecos no acepta su devolución
Una vez identificado y localizado, se activó el procedimiento previsto para intentar hacer efectiva su salida del territorio nacional. El destino inicialmente contemplado era Marruecos, a través de la frontera del Tarajal.
Sin embargo, a última hora las autoridades marroquíes no aceptaron al ciudadano, precisamente por tratarse de una persona de nacionalidad libanesa. Esta circunstancia impidió que pudiera llevarse a efecto la expulsión que se había planteado inicialmente.
De esta manera, el procedimiento no pudo culminar con su traslado a Marruecos y el hombre permanece actualmente en Ceuta, a la espera de que se determine la siguiente actuación por parte de las autoridades competentes.
A la espera de una decisión de Interior
En estos momentos, el ciudadano libanés se encuentra en la calle, aunque sujeto a medidas judiciales. Según la información conocida, debe firmar cada martes en la Jefatura Superior, mientras permanece a expensas de las decisiones que adopte el Ministerio del Interior.
La previsión es que pueda ser trasladado a un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), una vez que se adopten las medidas administrativas correspondientes, con el objetivo de que desde estas instalaciones pueda gestionarse posteriormente su traslado a su país de origen.
La situación queda, por tanto, pendiente de la actuación del Ministerio del Interior, después de que la vía inicialmente prevista para su salida de Ceuta no pudiera completarse ante la negativa de Marruecos a hacerse cargo de él.
La historia oculta de este libanés
La Policía Nacional ha logrado recabar información sobre este individuo que contrasta con la imagen que él mismo trató de proyectar públicamente después de su llegada a Ceuta.
El hombre llegó incluso a presentarse mediáticamente como una víctima y presentó denuncias en la propia Jefatura Superior de Policía para insistir en que no tenía relación alguna con la difusión de su imagen asociada a criminales.
En una entrevista concedida a este periódico, insistió en reiteradas ocasiones en su inocencia y negó cualquier vinculación con grupos terroristas. También relató que, después de entrar irregularmente en la ciudad, había encontrado una especie de ángel de la guarda en la barriada de Huerta Téllez. Esa misma persona defiende la inocencia.
Mientras trataba de defender públicamente su versión de los hechos, la Policía Nacional continuó con las pesquisas que permitieron, según la información recabada por los investigadores, establecer una relación del ciudadano libanés con grupos terroristas.
Otro caso a finales de agosto
No se trata, además, del único episodio relacionado con personas que accedieron a Ceuta durante la entrada masiva de finales de julio y que posteriormente fueron objeto de actuaciones policiales. A finales de agosto, la Guardia Civil detuvo durante un control a un varón que había cruzado a la ciudad durante aquellos mismos acontecimientos y que, según la información facilitada, tenía prohibida la entrada en España.
Sobre este segundo caso, la prohibición de entrada estaría relacionada con una condena previa por un delito vinculado al adoctrinamiento terrorista. La intervención de la Guardia Civil permitió detectar al individuo durante un control y actuar ante una situación en la que pesaba sobre él una medida que impedía su acceso al territorio nacional.
Ambos episodios reflejan la importancia de las comprobaciones posteriores a la entrada masiva de finales de julio, especialmente en aquellos casos en los que pueden existir antecedentes, prohibiciones de entrada o posibles vinculaciones con actividades relacionadas con el terrorismo. En el caso del ciudadano libanés, sin embargo, la negativa de Marruecos a aceptarlo ha impedido por el momento su expulsión y deja ahora su futuro pendiente de las decisiones que adopte el Ministerio del Interior.







Como Hezbolá está en declive en el Líbano, decidieron abrir una franquicia en España. Son solo negocios...
Fuera de aquí, parecía un camaleón