El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE) quiere trasladar una reflexión ante las situaciones de tensión que están viviendo durante estos días periodistas, fotógrafos, cámaras y otros profesionales de la información que trabajan sobre el terreno cubriendo la crisis que atraviesa Ceuta.
Una reflexión respaldada también por su presidente, Enrique Roviralta, y que parte de una petición sencilla: cordura en medio de todo este caos.
Ceuta está cansada. Existe miedo, indignación, preocupación y una enorme crispación después de semanas viviendo una situación excepcional. El COMCE entiende ese hartazgo y entiende también el enfado que provoca ver informaciones que no representan lo que se está viviendo, que frivolizan con el sufrimiento de los ceutíes o que pueden ofrecer una imagen alejada de la realidad.
Pero nada de ello justifica la violencia contra quien está sobre el terreno haciendo su trabajo.
"Se puede criticar una información. Se puede cuestionar una línea editorial. Se puede exigir rigor. Pero no se puede insultar, intimidar, increpar o poner en riesgo la integridad de un periodista, fotógrafo o cámara por el medio para el que trabaja", asegura el órgano colegial.
"Porque detrás de cada cámara y cada micrófono hay una persona. Y detrás de esa persona también hay una familia", añade.
"Detrás de cada cámara y micrófono hay una persona"
"Familias que saben dónde están trabajando sus hijos, parejas, padres o madres. Que ven las imágenes, conocen la tensión existente y también sienten miedo cuando alguien a quien quieren tiene que acercarse precisamente a aquellos lugares de los que los demás intentaríamos alejarnos", indica.
"Y aun así, esos profesionales están allí", señala.
"Porque los periodistas son también los primeros a los que acudimos cuando alguien necesita que se escuche su historia y no tiene los medios para hacerlo. Son quienes se preocupan cuando ocurre algo, preguntan, investigan y lo cuentan para que llegue a los demás. Quienes muchas veces ponen un micrófono delante de quien no tiene otra forma de hacerse escuchar", asegura el Colegio de Médicos.
"Detrás de ese trabajo también existen años de formación y profesionales que han elegido dedicarse a informar, preguntar, contrastar y ayudar a que la sociedad conozca lo que ocurre y pueda exigir respuestas", comenta.
◼️Un periodista de La Sexta es increpado y empujado durante la manifestación
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— El Faro de Ceuta (@ElFarodeCeuta) August 25, 2026
"Eso no significa defender cualquier forma de hacer periodismo", apunta.
El COMCE no justifica ni justificará el blanqueamiento de una realidad, una falsedad o la manipulación de la información. Defender a los profesionales de la información no significa renunciar a exigirles rigor, responsabilidad y respeto por los hechos. Al contrario: ambas cosas son perfectamente compatibles.
"Se puede defender el periodismo y criticar el mal periodismo. Lo que nunca puede defenderse es la violencia", agrega.
"Se puede defender el periodismo y criticar el mal periodismo. Lo que nunca puede defenderse es la violencia"
"Especialmente los profesionales locales llevan semanas contando esta crisis mientras también la viven como ceutíes. Y quienes han llegado desde medios nacionales trabajan en una ciudad que no conocen, intentando comprender y trasladar una realidad extraordinariamente compleja. La línea editorial de cada medio será responsabilidad de quien corresponda, pero el trabajador que está a pie de calle no puede convertirse en el receptor de toda la rabia acumulada", argumenta.
Desde el ámbito médico se conoce bien lo que supone trabajar bajo presión y estar al lado de las personas cuando atraviesan situaciones difíciles. Por eso, el COMCE considera necesario recordar algo elemental: al otro lado siempre hay una persona.
"Se puede protestar. Se puede criticar. Se puede exigir. Se puede denunciar una información falsa o manipulada", afirma.
"Pero dejemos trabajar a quien está haciendo su trabajo. Porque esos profesionales son también nuestro altavoz, quienes permiten que lo que está ocurriendo en Ceuta traspase nuestras fronteras, que el mundo conozca lo que estamos viviendo y que nuestra ciudad y su sufrimiento no caigan en el olvido", expone.
"Porque bastante miedo, incertidumbre y sufrimiento hay ya en Ceuta como para añadir más. Y porque ninguna discrepancia con una noticia merece poner en riesgo a la persona que está allí para contarla", concluye el órgano colegial.






