Quedan apenas 3 semanas para que miles de escolares regresen a las aulas de Ceuta y algunas familias consideran que la situación excepcional vivida durante las últimas semanas obliga a preguntarse si las condiciones actuales son las adecuadas para iniciar el curso con normalidad el próximo martes 8 de septiembre.
La preocupación de los padres no se limita al estado de los colegios. El debate alcanza al contexto general de seguridad de la ciudad después de la entrada masiva de finales de julio, las consecuencias que aquella situación ha dejado en determinados centros educativos y la necesidad de garantizar que los menores puedan regresar a las aulas en un entorno de tranquilidad.
Por ello, las familias reclaman que la Dirección Provincial del Ministerio de Educación realice, antes del inicio del curso, una valoración de la situación y determine si los centros están preparados para recibir nuevamente a los alumnos.
No se trata únicamente de mantener el calendario previsto, sino de comprobar que existen las condiciones necesarias para que la vuelta pueda desarrollarse con normalidad.
La preocupación va más allá de la limpieza
Durante los días 30 y 31 de julio, algunos de los que entraron masivamente en Ceuta consiguieron acceder a determinados centros educativos. La situación obligó posteriormente a realizar actuaciones de limpieza y acondicionamiento en los espacios escolares que se vieron afectados.
La Ciudad Autónoma ha reforzado estas labores de limpieza, pero para las familias la cuestión requiere una revisión más amplia. Los padres quieren conocer si todos los centros afectados se encuentran ya en condiciones adecuadas, qué actuaciones se han realizado y si queda algún trabajo pendiente antes de que regresen los escolares.
La preocupación no se refiere exclusivamente a la higiene de las instalaciones. También se plantea la necesidad de revisar aulas, patios, zonas comunes, accesos y espacios exteriores, además de comprobar que no existen deficiencias derivadas de la situación excepcional vivida durante el verano.
Colegios convertidos en recursos de acogida
A esta situación se añade una circunstancia especialmente relevante: algunos centros educativos han tenido que asumir durante estas semanas una función extraordinaria como recursos de acogida para los menores no acompañados que llegaron a Ceuta durante la crisis.
Es el caso de los CEIP Reina Sofía y Príncipe Felipe, puestos a disposición para atender la emergencia generada por la llegada masiva de menores.
El uso de estos colegios como espacios de acogida plantea ahora una cuestión de calendario: cuándo podrán recuperar plenamente su función educativa y si estarán completamente preparados para el comienzo del curso.
Los padres quieren conocer qué previsión existe para la salida de los menores de estos centros, qué actuaciones serán necesarias posteriormente y si los trabajos de acondicionamiento podrán completarse con suficiente antelación al 8 de septiembre.
La preocupación se centra especialmente en que una solución adoptada con carácter de emergencia durante el verano no termine afectando al normal desarrollo del curso escolar.
Las familias consideran necesario saber en qué condiciones se devolverán estos colegios a los alumnos y si estarán disponibles en su totalidad desde el primer día.
¿Está Ceuta preparada para volver a la normalidad?
La cuestión que plantean algunos padres es más amplia: ¿invita la situación actual de Ceuta a que los escolares comiencen las clases el 8 de septiembre como estaba previsto?
Las familias consideran que la respuesta debe tener en cuenta no solo el estado de las instalaciones educativas, sino también el entorno de los centros, los accesos, la seguridad durante las entradas y salidas y las medidas disponibles para responder ante posibles incidencias.
A su juicio, las circunstancias vividas durante las últimas semanas justifican que se realice una evaluación específica antes del regreso de los alumnos. El objetivo sería detectar posibles puntos vulnerables y corregirlos con tiempo suficiente.
Especial atención a las entradas y salidas
Uno de los momentos que más preocupa a los padres son las entradas y salidas de los colegios e institutos, cuando cientos de alumnos se concentran en los accesos y en las calles próximas a los centros.
Las familias reclaman que se estudie si es necesario reforzar la vigilancia en determinados colegios y horarios y que se revisen los mecanismos de control de acceso para impedir que personas ajenas a la comunidad educativa puedan entrar en las instalaciones.
La experiencia de finales de julio, cuando se produjeron accesos a algunos centros, ha hecho que esta cuestión cobre especial importancia.
Los padres plantean además la necesidad de una coordinación efectiva entre Educación, la Ciudad Autónoma y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con protocolos claros que permitan actuar rápidamente ante cualquier situación que pueda afectar a los menores.
No esperar a que ocurra un incidente
La petición de las familias tiene un carácter fundamentalmente preventivo. Consideran que no debería esperarse a que se produzca un nuevo incidente para adoptar medidas de seguridad adicionales.
En este sentido, reclaman que cada centro sea analizado de manera individual, teniendo en cuenta sus características, su ubicación, los accesos y las circunstancias que haya podido atravesar durante la crisis.
También plantean que se valore la instalación o mejora de sistemas de control de acceso, así como la presencia de personal de vigilancia en aquellos puntos en los que los responsables de seguridad consideren que existe una mayor necesidad.
La preocupación también alcanza a los alumnos
La situación vivida durante el verano ha tenido además un impacto en la percepción de seguridad de algunas familias. Padres que han limitado determinadas actividades o salidas de sus hijos durante estas semanas consideran que esta realidad también debe ser tenida en cuenta cuando se prepare la vuelta al colegio.
Por ello, reclaman que los centros educativos dispongan de recursos para atender posibles situaciones de miedo, ansiedad, estrés o preocupación entre los alumnos.
Las familias consideran que recuperar la normalidad no consiste únicamente en abrir las puertas de los colegios, sino en conseguir que los menores puedan volver a sus rutinas sintiéndose seguros y protegidos.
Información antes del 8 de septiembre
A poco más de tres semanas del comienzo del curso, los padres reclaman sobre todo información y certezas. Quieren conocer qué evaluación se está realizando de los centros, qué actuaciones quedan pendientes y qué medidas extraordinarias se adoptarán para garantizar la seguridad de los escolares.
También consideran necesario conocer cuál es la previsión para los colegios utilizados como recursos de acogida, especialmente el Reina Sofía y el Príncipe Felipe, y si estarán completamente disponibles y acondicionados para el inicio de las clases.
Si finalmente el curso comienza el 8 de septiembre, las familias reclaman que la Administración explique públicamente qué garantías existen y qué protocolos estarán activos desde el primer día.
Y si los informes de los organismos competentes determinaran que algún centro o determinadas zonas no reúnen todavía las condiciones necesarias, los padres consideran que debería estudiarse la adopción de las medidas oportunas.
A 22 días del regreso a las aulas, las familias entienden que todavía existe margen para revisar, reforzar y acondicionar los centros. Pero reclaman que ese trabajo se haga ahora y que no se espere al primer día de clase.
El objetivo, sostienen, no es impedir la vuelta al colegio, sino garantizar que miles de niños puedan regresar a las aulas después de un verano excepcional para Ceuta en unas condiciones de seguridad, higiene, tranquilidad y normalidad acordes con lo que necesitan los menores.
Lo que piden para volver a las aulas con seguridad
- Evaluar la seguridad de colegios e institutos y sus alrededores.
- Reforzar la vigilancia en entradas y salidas.
- Estudiar controles de acceso en los centros.
- Mejorar la coordinación entre Educación, Ciudad y Fuerzas de Seguridad.
- Atender la salud emocional de los alumnos.
- Informar a las familias de los protocolos y medidas de seguridad.







A muchos nos preocupa bastante que los inmigrantes ilegales quieran aprovecharse de la vulnerabilidad de nuestros hijos e intenten robarles o agradirles, por ejemplo, a la entrada o salida del instituto. O que por las tardes haya algún incidente cuando van o vienen de alguna actividad extraescolar.
Si entre los propios inmigrantes hay robos y agresiones, qué pueden hacer a nuestros niños que son más nobles?
Miedo me da la nueva guarderia detrás de la antigua cárcel. Han elegido la peor ubicación en todo Ceuta, lugar de trapicheos nocturnos antes de la invasión y ahora da miedo durante todo el día.
Qué madre o qué trabajadora se va a atrever a entrar en esa zona deshabitada, sucia y oscura en septiembre?