La denuncia ya está presentada en la Jefatura Superior de la Policía Nacional tras los momentos de tensión que se han vivido en Ceuta, en el entorno del polideportivo ubicado junto al colegio Reina Sofía, en el Príncipe, espacio que se ha transformado en un asentamiento para atender a mujeres y niñas.
Según la denuncia presentada ante la Policía Nacional, las menores se encontraban preparándose para cenar cuando una mujer, vestida con un chaleco amarillo, comenzó a dirigirse a ellas en voz alta.
De acuerdo con el relato incorporado al atestado, la mujer habría afirmado ante las jóvenes lo siguiente: “Soy policía, todo lo que yo diga lo tenéis que acatar”, ordenándoles que entregaran sus teléfonos móviles.
No lo era, pero fingió serlo. Ante la negativa o demora de algunas menores, la mujer habría comenzado a retirar los dispositivos directamente de las manos. La situación generó nerviosismo entre las jóvenes, algunas de las cuales comenzaron a llorar y a reclamar sus teléfonos.
Teléfonos que no se han recuperado
Aunque varios dispositivos fueron posteriormente devueltos, dos teléfonos móviles no habrían sido entregados inicialmente a sus propietarias. Según el testimonio recogido en la denuncia, las menores afirmaron haber visto cómo esos teléfonos eran introducidos en una bolsa de basura negra y cómo, posteriormente, la mujer, presentada falsamente como policía, abandonaba el recinto y los guardaba en el maletero de un vehículo particular.
Ante lo sucedido, uno de los voluntarios dio aviso a la Policía Nacional. Los agentes acudieron al lugar e identificaron tanto al denunciante como a la mujer señalada.
Según consta en la versión aportada a la Policía, durante esta intervención se habría producido también una discusión, mostrando la mujer una actitud alterada y dirigiendo insultos al denunciante en presencia de agentes y otros voluntarios.

Vuelta de madrugada al lugar de los hechos
Horas después, ya de madrugada, testigos aseguran que la misma mujer habría regresado nuevamente al espacio de acogida, produciéndose un segundo enfrentamiento después de que uno de los voluntarios le pidiera que no alterara el orden del recinto.
Según estos testimonios, durante este nuevo episodio se habrían producido amenazas e insultos en presencia de agentes de la Policía Nacional que realizaban labores de vigilancia en la zona.
Los hechos han generado especial preocupación por tratarse de menores que se encontraban en un espacio creado precisamente para garantizar su protección y seguridad.
Petición de investigación tras lo ocurrido
La principal cuestión que deberá esclarecer la investigación es por qué la mujer habría afirmado ser policía, qué autoridad tenía para retirar los teléfonos y qué ocurrió exactamente con los dos dispositivos cuya devolución fue reclamada.
La denuncia ya se encuentra en conocimiento de la Policía Nacional que será quien deba investigar lo ocurrido.






