Cuando la crisis migratoria de Ceuta entra en diálogo, se suele hablar de números: personas que llegan, las que intentaron cruzar y las miles que todavía quedan en nuestra ciudad.
La frontera que separa España de Marruecos fue testigo, ese 30 de julio, de la llegada de miles de inmigrantes que cruzaron en avalancha el espigón del Tarajal.
Ese día y los posteriores, también se vio la otra cara de la moneda: la representada por las personas que perdieron su vida. Casi un centenar no pudieron contarlo, quedando su sueño de pisar tierra española en el intento.
La Guardia Civil fue localizando cuerpos desde días antes a la entrada masiva. Han sido 82 cadáveres recuperados en el mar, todos ellos varones, excepto una mujer y solo seis identificados.
Obras en el cementerio de Sidi Embarek
De dar un entierro digno a la mayoría de esos cuerpos, a excepción de las repatriaciones, se encargará el personal del cementerio de Sidi Embarek, en donde ya permanecen enterrados muchos de los que cruzaron la valla o el mar para entrar en Ceuta.
Para la construcción y planificación de unas tumbas que se han tenido que hacer de manera extraordinaria se ha contado con la empresa Estructuras del Estrecho.
Said Abderrayat, administrador de esta entidad, ha atenido a FaroTV para explicar la planificación de esta construcción.
“Esto es una parcela de unos 2.400 metros cuadrados, aquí tendrán cabida unas 420 tumbas y a parte habrá zonas comunes como jardines, paseos…”, expresó el gerente.
Todos los operarios estaban en disposición de crear esas tumbas, disponiendo las bases para después poder comenzar con los bloques.
Una obra de emergencia
Al ser una obra de emergencia, todos los operarios trabajan completamente centrados en ir avanzando los plazos fijados para cuando lleguen los entierros.
“Llevamos trabajando cinco o seis días a destajo, está parcela no estaba tal como está ahora mismo. Hay que terminar”, manifestó el administrador de la empresa Estructuras del Estrecho, sabedor de la encomienda de tanta relevancia que se le ha dado.
Detrás de estas cifras se encuentran personas, historias y vidas que quedaron interrumpidas antes de alcanzar su destino. Con esta obra, se pretende poner en el foco en esa otra cara de la crisis que ha azotado a Ceuta: quienes no pudieron llegar.
Las tumbas de Sidi Embarek se convierten así en el espacio físico de una ausencia y en un lugar digno para todos los que quedaron en el camino.






Que devuelvan los cuerpos a Marruecos así sus familiares podrán recuperar los cuerpos de sus parientes fallecidos y darles un entierro digno.