Impétigo localizado. Ese es el diagnóstico de un menor que acudió a urgencias este pasado domingo con unas especies de heridas en la piel después de disfrutar de un día de verano en la Playa del Chorrillo.
Las lesiones cutáneas iban cada vez a más, hasta que la madre llevó al niño, de tan solo cinco años, al SUAP y después a su pediatra. Ambos profesionales le han dado el mismo diagnóstico, según relata la madre, quien asegura que le indicaron que el menor habría contraído la infección tras su día en la playa.
Por eso, su madre ha querido dar a conocer este hecho públicamente para que todos los vecinos de la ciudad tengan cuidado en las playas y evitar más casos de impétigo en la ciudad. Según contó la madre del menor, este domingo la familia decidió pasar un día de playa en el Chorrillo después de una semana sin ir como consecuencia de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta.
Así, prepararon todo para disfrutar de la jornada veraniega, aunque no terminó como esperaban. Y es que, al llegar a casa, al pequeño de cinco años “se le levantaron en la piel como tres picaduras de un mosquito”.
Aunque en un principio no le dieron demasiada importancia, esas pequeñas heridas “fueron haciéndose más y más grande y se han vuelto heridas”. Y no solo eso, “se han ido expandiendo por varias zonas del cuerpo”, como la axila, la rodilla, el codo y las plantas de los pies.
Ante esa situación, el mismo domingo llevó al menor a urgencias al SUAP, donde le dijeron que el pequeño tenía “impétigo”, una infección de la piel muy contagiosa que había cogido “por la arena de la playa”, tal y como le dijo el facultativo.
Asimismo, este lunes la madre llevó al menor a su pediatra para que lo valorase y le dio el mismo diagnóstico. Además, le mandó antibióticos para que vaya remitiendo poco a poco. Tal y como le explicaron, “es muy contagioso”.
De hecho, a la hermana pequeña le están apareciendo los primeros signos de contagio ya que tuvo contacto con el menor afectado antes de conocer el diagnóstico. Ante esta infección que ha cogido el menor a través del contacto con la arena de la playa, la madre ha querido denunciarlo públicamente para “que no se propague más”.
Además, a los demás padres y vecinos les dice que “si creen que son heridas o picaduras”, que lo vigilen para cogerlo a tiempo y “nadie llegue a empeorar y esté en la situación de mi hijo”. Su transmisión se produce principalmente por contacto directo con la piel infectada o al compartir objetos que hayan estado en contacto. También puede favorecerse en lugares donde existe contacto estrecho entre muchas personas y unas condiciones de higiene deficientes.







Es que está madre, no tendría que haber ido al Chorrillo, estando la Mareta tan limpia y segura.
Y ya vanbtres: Impétigo, sarna y tuberculosis, ambas tres reconocidas por el INGESA derivadas de la INVASIÓN DE CEUTA. Y más cosas que van a salir y van a pasar. El pueblo de Ceuta no tiene paciencia infinita, y el PSOE la está poniendo a prueba con demasiadas evidencias. Ir a la playa en Ceuta, en agosto, que debería ser lo normal, es un claro riesgo para la salud y la seguridad. No utiliceis las duchas tampoco, se jabonan ahí y el siguiente se lleva el premio de una sarna o tuberculosis.
A mí no se me ocurriría bañarme en ninguna playa de Ceuta hasta el año 2035 como mínimo.
Peto como decía aquel sabio; En este mundo hay gente pa to
Hay que proteger nuestras playas, de noche se cagan allí y la tapan con arena, tuvimos que cambiar de sitio por apestoso olor. Que pongan vigilancia ya
¿Hace falta algo más?, para darnos cuenta que está invasión está propagando enfermedades que aquí no existían y pueden ser endémicas. Por favor expulsión por nuestra salud y la de los que nos rodean. ¿Queremos revivir el miedo y desesperación que el COVID nos marcó?