Un juicio cuya celebración estaba prevista para la mañana de ayer en la sala de lo Penal número Uno y en la que se trataba de esclarecer si un vecino de Ceuta incurrió en un delito de desobediencia grave y conducción temeraria, quedó finalmente suspendido al no aceptar la compañía aseguradora del coche accidentado las condiciones económicas mediante las cuales se haría cargo de la reparación de los desperfectos.
De tal modo, habrá que aguardar para saber la resolución del caso, que se remonta al 8 de mayo de 2012 y que situarían al acusado, un hombre cuya identidad responde a las letras M.B.A., en el campo exterior de Ceuta conduciendo un vehículo de su propiedad a alta velocidad, perseguido por una patrulla de la Guardia Civil e invadiendo por momentos el carril contrario.





