Como es sabido, la posibilidad de manifestación es un derecho fundamental de los españoles que permite a grupos de ciudadanos transitar por la vía pública demandando lo que proceda en cada caso y sin necesidad de autorización previa, tan solo una sencilla comunicación.
Sin embargo, cuando se organiza un encuentro de esta clase, es conveniente que conste la persona o entidad que convoca, a fin de que los asistentes sepan con antelación no solo de qué se trata, sino de la orientación de las demandas. Ceuta ha sufrido una invasión puede que propiciada por el país vecino y sus habitantes han soportado presiones de todo tipo con perjuicios económicos y sociales, todo ello con la reacción tardía por parte del gobierno central de España. Ello justificó la convocatoria de dos manifestaciones en días diferentes, pero en los carteles de ambas no se hizo constar quién las organizaba, con lo que faltaban discursos, lemas y peticiones enérgicas. Incluso, en la última estuvieron a punto de producirse enfrentamientos entre los mismos manifestantes porque tenían ideologías diferentes.
Sin embargo, no cabe duda que Ceuta precisa de una manifestación que ponga sobre la mesa la indignación generalizada por el ocultamiento de la avalancha de inmigrantes, la tardía reacción ante la misma e incluso la justificación errónea de los acontecimientos. En otra ocasión los ceutíes de todas las religiones se manifestaron en Madrid conducidos en autobuses, pero en este caso el encuentro puede realizarse en la misma Ceuta y por similares protagonistas. Y en cuanto a quién convocaría, no cabe duda que debe ser la unión de todos los partidos políticos con discurso del Presidente de la Ciudad o personaje que se designen.
A un encuentro de este tipo acudirían prácticamente todos los habitantes de Ceuta de razas y religiones diferentes, hombres y mujeres e incluso ceutíes en la distancia que vendrían a Ceuta también para participar en un encuentro tan importante. Y no cabe duda que, aparte de las peticiones respecto al importante tema de la frontera, saldría a colación la esperada visita de los Reyes, lo que actualmente se encuentra pendiente por falta de voluntad y valentía del Gobierno de España.






