La Guardia Civil busca más cadáveres en el fondo del mar, hombres y mujeres que terminaron aplastados en la avalancha de Ceuta después de que miles de marroquíes buscaran la entrada bordeando el espigón del Tarajal.
A primera hora se habían localizado 7 cuerpos, ya van por diez poco antes de las once. En total, prácticamente un centenar. Y lo peor es que el número va a aumentar dada la cantidad de personas que terminaron aplastadas por otras que les seguían a la carrera. Aplastadas y ahogadas.
Es la mayor tragedia de España asociada a incursiones por la frontera con Marruecos. Una tragedia de dimensiones que supera todo y que merece la más dura de las condenas.

Recursos extraordinarios
Todos estos fallecidos bordearon en masa el espigón alentados por un llamamiento falso y terminaron, muchos de ellos, muertos.
Todo esto mientras el rey de Marruecos, su rey, celebraba festejos y el norte se levantaba en un claro reflejo de la crisis social que vive esta zona ante la falta de trabajo y apoyo a quienes vivían, en muchos casos, de la frontera.
Se han buscado recursos extraordinarios para guardar los cuerpos: se iba a contar con el apoyo de un vehículo de la UME que al final no llega, sí disponen de una nevera de grandes dimensiones y sudarios. Vendrán forenses y especialistas en identificación de cuerpos.
Todo ello ante el objetivo de identificar a todos para facilitar repatriaciones en la mayor de las tragedias vividas.
El mayor horror entre fronteras
Solo este viernes fueron recogidos 61 cadáveres y el jueves 20, hoy van por diez… sin que se concrete cuando se detendrá esta auténtica barbaridad, el mayor horror entre fronteras.
Este es el resultado más trágico, de esto no habla el Gobierno de España que ayer se vanagloriaba del retorno de miles de personas a su Marruecos, pero no alude a todos los muertos que quedaron en aguas de Ceuta por el chantaje de un país que no controló su frontera para evitar que todos se echaran a la carrera hacia el espigón.
Los cadáveres se apilan en el Servicio Marítimo generando un impacto emocional en los guardias civiles de esta unidad y de los GEAS que llevan días sacando a fallecidos de las aguas fronterizas.






