Es el lado más duro de la crisis vivida en Ceuta. Marruecos, con su inacción, ha dejado que sus propios niños se pongan en peligro, ha desatendido a su población movida por engaños.
En esta entrada de miles de marroquíes se han visto duras escenas. Niños de solo cuatro o cinco años que han cruzado solos, bebés amarrados a la espalda de sus madres o, lo más duro, otros recién nacidos que los metieron entre elementos flotantes y los dejaron, mecidos en la adversidad, en medio del mar.
En esta cadena de la tragedia el eslabón más débil se rompe en estos pequeños. Niños expuestos al peligro, pequeños que deambulan solos entre una maraña de desconocidos, expuestos a peligros. Los que debieron ser protegidos cruzaron el espigón de la muerte, la estructura en la que han muerto casi cien personas.
Milagros en medio de una riada humana descontrolada
La Guardia Civil sacaba del agua este jueves a una mujer embarazada con su bebé de meses amarrado a la espalda. El Servicio Marítimo le salvó la vida. Ese fue el primer caso conocido, pero ha habido muchos más, recién nacidos metidos en una avalancha, milagros en medio de una riada humana descontrolada entre gritos, miedos, carreras….
Se cree que han entrado más de 8.000 niños en Ceuta. La Ciudad ha visto anulados sus recursos, no tiene espacios de acogida por lo que se espera adelantar las salidas de los más de 400 que ya estaban.
Este viernes, chicos de todas las edades merodeaban por el Tarajal sin rumbo, desorientados, buscando en muchos casos cómo volver a Marruecos. En otros, confiados en localizar a sus madres.
Se escaparon de casa, vinieron movidos por una especie de locura, por el bulo de que la frontera estaba abierta y de que esto era fantástico.
Hay momentos en los que un uniforme deja de representar autoridad y representa refugio.
Unos brazos que sostienen.
Un guardia civil que, en medio del drama, abraza a quien más lo necesita.
Porque antes que fronteras, uniformes o banderas, está la humanidad.
Esta imagen… pic.twitter.com/KpwKCna0cN
— AUGC Guardia Civil 🇪🇸 (@AUGC_Comunica) July 31, 2026
Pequeños solos o con sus padres
La maquinaria psicológica ha vuelto a funcionar. Se ha movido a todo un pueblo a base de mentiras.
Se les ha movido y puesto en riesgo. El mayor fracaso de un país es no cuidar a los suyos. Mientras en Marruecos celebraban festejos, en su espigón fronterizo se gestaban tragedias.
No solo ha puesto en riesgo a sus niños sino que ha provocado esta huida a la desesperada al no ejercer su obligado control de fronteras.
Las imágenes de pequeños solos o con sus padres han proliferado por toda Ceuta, siendo reflejo del lado más dramático de esta entrada masiva que ha marcado un récord en las ya conocidas crisis entre España y Marruecos.






