La sala de lo Penal número Dos de nuestra ciudad acogió ayer dos juicios, celebrados de manera continua, en el que el acusado y la denunciante eran los mismos. Ambos mantenían una antigua relación personal afectiva.
De tal modo, los dos litigios quedaron visto para sentencia tras la celebración que se llevó a cabo y en la que las dos partes ofrecieron sus puntos de vista, antagónicos entre sí. Los cargos que se le imputan al acusado, cuya identidad responde a las iniciales J.C.M.C., es en un caso de quebrantamiento de una condena anterior (una orden de alejamiento, en concreto) y en otro, un delito de quebrantamiento más una falta de vejaciones.
Por el primero de los casos, el Ministerio Fiscal, que le considera culpable en los dos supuestos, le pide una pena de diez meses de prisión y por el segundo un año más. Los hechos se remontan al 30 de abril y a dos semanas después cuando supuestamente J.C.M.C. intentó herir a la denunciante y subió indebidamente a su casa.





