El camino hacia una nueva vida. Un numeroso grupo de inmigrantes del CETI ha partido en la mañana de este miércoles desde Ceuta a la Península en busca de un futuro mejor.
Entre ellos se encontraban 62 jóvenes procedentes de Chad y Sudán que habían permanecidos acogidos en la ciudad autónoma desde su llegada por diferentes vías.
También formaba parte de este grupo una familia marroquí compuesta por una mujer y sus dos hijos menores, quienes también habían pasado las últimas semanas en las instalaciones del CETI.
Todos ellos, con ilusión y esperanza, se han embarcado en el ferry que les haría dejar atrás el continente africano para empezar de cero.
Llegada en grupo
Los jóvenes del CETI han empezado la jornada con nervios e ilusión. Una vez recogidas todas sus pertenencias, han sido trasladados a la Estación Marítima en varios grupos para coger el barco.
Allí iban llegando con sus billetes y todos los papeles en mano. Ese era el seguro que les permitiría cruzar el Estrecho e iniciar un nuevo recorrido en diferentes puntos de la Península.
Y es que, una vez en Algeciras, cada uno de ellos sería trasladado a una ciudad diferente. Después de meses juntos, tocaba separar caminos para emprender un futuro.
Para muchos de ellos, este traslado supone el inicio de una nueva etapa marcada por la incertidumbre y el miedo, pero también por la posibilidad de comenzar una vida lejos del lugar en el que han permanecido desde su llegada a Ceuta.

Ayuda humanitaria mediante CEAR
Por otro lado, cabe destacar que la salida de estos inmigrantes del CETI a la Península se enmarca en un programa estatal de ayuda humanitaria, mediante el cual son trasladadas desde Ceuta a diferentes recursos de acogida en la Península gestionados por distintas entidades, como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, CEAR.
Este sistema está coordinado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y busca aliviar la presión sobre los recursos de acogida de la ciudad autónoma.
Una vez en la Península, los jóvenes recibirán alojamiento temporal y atención integral, además de apoyo para su integración, como clases de español y orientación laboral.
Aliviar la presión del CETI
Estas salidas de inmigrantes acogidos en el CETI hacia la Península permiten aliviar la presión del centro, que en las últimas semanas ha visto cómo algunos jóvenes tenían que dormir en la calle ante la falta de plazas disponibles.
De hecho, el propio centro instaló unos todos para proteger del calor a los inmigrantes que se encontraban en las inmediaciones del CETI sin poder acceder a su interior.
Así, la salida de estas 65 personas ha dejado nuevas plazas libres en el centro, que había alcanzado su capacidad máxima de acogida.
Un nuevo futuro en camino
Por su parte, para los jóvenes inmigrantes que han dejado atrás el CETI y Ceuta este viaje marca el inicio de una nueva vida para ellos.
En sus caras se reflejaba la ilusión y la alegría por este viaje. No saben qué les deparará el futuro, pero están convencidos de que será algo bueno lo que está por llegar.
Repartidos por diferentes ciudades de la Península, todos afrontarán el reto de adaptarse a un nuevo entorno e iniciar un proceso de integración que les permita iniciar una nueva vida.
Tras un largo recorrido hasta llegar a España, este viaje representa para ellos el comienzo de una etapa llena de incertidumbres, pero también de oportunidades para perseguir el futuro que les llevó a abandonar sus países de origen.







Médicos, ingenieros,... Mano de obra, altamente cualificada... En breve, en Torepacheo o en el Raval... Y así nos va. Ni mujeres, ni niños ni ancianos... La hipocreises ya.sía hecha realidad y la invasión que no cesa. Todos a sus p