La advertencia sobre la llegada de episodios de temperaturas extremas ya existe y lo siguiente para la población, incluyendo los vecinos de Ceuta, es tener en cuenta las recomendaciones para poder salvaguardar la salud ante el calor.
En esta oportunidad, la Guardia Civil haciéndose eco de la información publicada por el Ministerio de Sanidad, enfatiza la importancia de consultar los niveles de riesgo por provincias, además de seguir protocolos estrictos para detectar y actuar ante problemas derivados del clima.
¿Cuáles son los consejos fundamentales de prevención ante el calor?
Para poder minimizar los riesgos, es vital adoptar hábitos diarios que ayuden al cuerpo a regular su temperatura.
La regla de oro, de acuerdo con lo que se indica desde el Ministerio de Sanidad, se resume en tres pilares: hidratarse, cubrirse y refrescarse.
La hidratación debe ser constante cuando las temperaturas van en ascenso. Se recomienda beber agua a pequeños sorbitos de forma frecuente, incluso si no se siente la sensación de sed.
Asimismo, es preferible realizar comidas ligeras que faciliten la digestión durante los días de altas temperaturas.
La protección física también es esencial para evitar realizar actividades en las horas de mayor radiación solar y buscar siempre lugares frescos o a la sombra.
Al salir a la calle, el uso de gorro y gafas de sol es imprescindible, junto con el uso de ropa ligera y poco ajustada que permita la transpiración.
¿Cómo identificar el agotamiento por calor?
De igual manera, el Ministerio de Sanidad explica que es crucial saber diferenciar entre los distintos grados de afectación por las temperaturas.
El agotamiento por calor suele manifestarse con dolor de cabeza, náuseas, mareos, vómitos y un cansancio generalizado.
Físicamente, la persona puede presentar la piel fría, pálida y húmeda, acompañada de un pulso rápido pero débil y una fiebre que no supera los 40 ºC.
Si alguien presenta estos síntomas, se debe actuar rápidamente. En primer lugar hay que trasladar a la persona a un lugar fresco, lo siguiente es aflojar su vestimenta y aplicar paños húmedos o darle un baño con agua fría y ofrecer agua para beber a sorbitos
Es importante, además, buscar atención sanitaria inmediata si los síntomas empeoran, duran más de una hora o si la persona padece enfermedades crónicas.
🌡️Ante el aumento del #calor lo importante es prevenir
Consulta los niveles de riesgo de tu provincia y sigue los consejos de @sanidadgob para detectar y actuar ante una insolación o golpe de calor👇
¡Extrema la precaución!#AllíDondeNosNecesites ☎️062 pic.twitter.com/UL4pFRNWXK
— Guardia Civil (@guardiacivil) July 15, 2026
El peligro del golpe de calor
El escenario más grave es la insolación o golpe de calor, considerada una urgencia vital.
En este caso, la fiebre es mayor a 40 ºC y la piel se muestra caliente y enrojecida, a veces sin sudoración. El pulso y la respiración se vuelven acelerados y fuertes, y pueden aparecer convulsiones, alucinaciones o desmayos.
Ante un golpe de calor, se debe llamar inmediatamente al 112. Mientras llega la ayuda, es vital intentar bajar la temperatura de la víctima con paños fríos en un lugar fresco, pero es fundamental no darle nada de beber.
Grupos de mayor riesgo y vigilancia comunitaria
Un detalle a tener en cuenta ante estas circunstancias es que no todas las personas reaccionan igual ante el clima extremo. Se considera población vulnerable a los lactantes, menores de 4 años, mayores de 65 años y embarazadas.
También tienen un riesgo elevado quienes padecen enfermedades crónicas (cardiovasculares, obesidad o diabetes), personas que viven solas o en condiciones sociales desfavorables, y aquellos que trabajan o hacen deporte al aire libre.
Finalmente, es un deber ciudadano supervisar el estado de salud de vecinos o familiares vulnerables que vivan en hogares calurosos.
Cada verano, se activa el plan de actuaciones preventivas para mitigar estos efectos, y seguir sus directrices puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.






