Lanzar una colilla por la ventanilla del coche continúa siendo una práctica que algunos conductores de Ceuta consideran de escasa importancia... aunque conlleva multa.
Sin embargo, la normativa de tráfico española califica esta conducta como una infracción muy grave, ya que puede poner en peligro tanto la seguridad vial como el entorno natural. Además de la sanción económica, este comportamiento también conlleva la retirada de puntos del permiso de conducir.
El motivo de este aviso responde al elevado riesgo que supone arrojar una colilla desde un vehículo, especialmente durante los meses de verano, cuando aumenta la posibilidad de que se origine un incendio. A ello se suma el peligro que representa para el resto de usuarios de la vía y el impacto ambiental que provoca.
La sanción por tirar una colilla desde la ventanilla
En la actualidad, cualquier conductor que arroje una colilla por la ventanilla del vehículo puede enfrentarse a una multa de 500 euros y a la pérdida de seis puntos del carnet de conducir.
La legislación considera que lanzar una colilla u otro objeto capaz de provocar un incendio o comprometer la seguridad de la circulación constituye una infracción de especial gravedad, motivo por el que las sanciones son especialmente severas.
Aunque algunas personas siguen pensando que se trata de un gesto sin apenas consecuencias, las autoridades llevan años alertando del peligro que supone esta práctica, tanto por el riesgo de incendios como por la suciedad que genera en carreteras y espacios naturales.
Lo que dice la normativa de tráfico
La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial prohíbe expresamente arrojar sobre la calzada o en sus proximidades cualquier objeto que pueda originar incendios o afectar a la seguridad vial.
Por este motivo, las colillas lanzadas desde un vehículo se encuentran entre las conductas especialmente perseguidas por los agentes encargados de la vigilancia del tráfico.
Las consecuencias pueden ir mucho más allá de la multa
Las repercusiones de esta infracción no se limitan únicamente a la sanción administrativa. Si una colilla termina provocando un incendio, la persona responsable también podría enfrentarse a responsabilidades civiles e incluso penales, en función de los daños ocasionados.
Según recuerda el Real Automóvil Club de España (RACE), citando datos del Ministerio de Medioambiente, alrededor del 3 % de los incendios forestales tienen su origen en colillas abandonadas o arrojadas desde vehículos. Por ello, las campañas de concienciación insisten en evitar este comportamiento durante todo el año y, especialmente, en la época estival.
Una sanción que se endureció con la reforma de la Ley de Tráfico
Las consecuencias por cometer esta infracción no siempre han sido las mismas.
En el pasado, tirar una colilla desde el coche se castigaba con 200 euros de multa y la retirada de 4 puntos del permiso de conducir.
Sin embargo, la reforma introducida mediante la Ley de Tráfico 18/2021 endureció estas sanciones hasta las actuales: 500 euros de multa, con posibilidad de reducir la cuantía a 250 euros mediante pronto pago, y la pérdida de seis puntos del carnet.
¿También está prohibido si el coche está detenido?
La prohibición no depende únicamente de que el vehículo esté circulando.
Arrojar una colilla desde un coche parado, incluso con el motor apagado, tampoco está permitido cuando esa acción pueda generar un riesgo para la seguridad vial o para el medioambiente.
En estos supuestos, serán las circunstancias concretas del hecho las que determinen la valoración realizada por los agentes y la sanción correspondiente.
Los motivos por los que esta conducta está tan castigada
Las autoridades consideran que lanzar una colilla desde un vehículo reúne varios factores de riesgo que justifican el endurecimiento de las sanciones.
Entre ellos figura la posibilidad de provocar incendios forestales, un peligro especialmente elevado durante los meses de verano, con mayor calor.
También supone un riesgo para motoristas, peatones y ciclistas, que pueden sufrir el impacto directo de la colilla, sufrir quemaduras o verse afectados por la distracción que genera esta conducta.
Además, arrojar colillas contribuye a incrementar la contaminación y la suciedad en las carreteras y su entorno.
Por estas razones, la Dirección General de Tráfico (DGT) mantiene campañas específicas de vigilancia y continúa reforzando la concienciación sobre este tipo de comportamientos.
Las dudas más frecuentes sobre esta infracción
Una de las preguntas más habituales es qué ocurre si quien lanza la colilla es el copiloto.
En estos casos, las autoridades pueden identificar a la persona responsable de la acción. No obstante, la imposición de la sanción dependerá de las circunstancias concretas y de que pueda determinarse quién cometió la infracción. Si ello es posible, los agentes podrán denunciar directamente al ocupante responsable.
Otra duda habitual está relacionada con el consumo de tabaco durante la conducción.
La normativa española no prohíbe expresamente fumar al volante. Sin embargo, si los agentes consideran que esa acción distrae al conductor o afecta al control del vehículo, podrán sancionarlo por conducir de forma negligente o sin mantener la atención necesaria.
Por ello, la recomendación sigue siendo evitar fumar mientras se conduce y, en caso de hacerlo, utilizar siempre un cenicero dentro del vehículo para impedir que las colillas terminen en el exterior.






