Debemos recordar que España se adhirió al Tratado de Schengen en 1991 incluyendo todos sus territorios y por eso los españoles pasamos de un país a otro de la Unión Europea sin hacer trámite alguno. Tan solo existe una Excepción en el mismo respecto a los territorios de Ceuta y Melilla. Por eso, cuando alguien dice “entrar en Schengen” no es correcto, porque Ceuta está en Schengen aunque con una especialidad.
Cuando más se necesitaría estar unidos a Europa, en la actualidad Ceuta tiene una etiqueta de territorio especial dentro de la Unión Europea porque no pertenece a la Unión Aduanera ni a las políticas agrícola o de pesca y, por si fuera poco, tiene esa excepción en el Tratado de Schengen, por el que podían entrar sin visado en la ciudad los residentes en la provincia de Tetuán. Cuatro vallas que nos distinguen y separan de los restantes territorios europeos.
Y esos habitantes marroquíes que podían entrar en Ceuta sin visado, aumentaron considerablemente en unos años por el tráfico fronterizo, de forma que la población de la ciudad de Tetuán creció notablemente, al recibir numerosos marroquíes del sur. Esto supuso que las cifras de residentes allí se dispararon.
Desde esta situación inicial, las circunstancias han cambiado notablemente ya que el comercio atípico desapareció por decisión marroquí; se produjeron avalanchas a la frontera sobre todo la de 2021; quedó instalada por ambas partes una inútil Aduana Comercial en Ceuta; Marruecos ha reiniciado de forma atípica las reivindicaciones, incluso con el respaldo también atípico de Estados Unidos. Solo cuando interesa a nuestro vecino de sur, los inconvenientes fronterizos y de traslados desaparecen como en el caso de la Operación Paso del Estrecho (OPE).
Con estos antecedentes, la situación actual es que la Excepción al Tratado de Schengen aplicable a Ceuta está en suspenso en la única frontera que tiene la ciudad y los viajeros marroquíes y otros no comunitarios deben contar con Visado Schengen para entrar en ella, aunque sean residentes en la provincia de Tetuán, lo que afecta igualmente a los trabajadores transfronterizos.
Y España sigue ejerciendo los controles en vuelos y conexiones regulares por transbordador que salen hacia la Península previstos en el Acta final introducida por España al Convenio de Schengen, en lo referente a Ceuta y Melilla a pesar de esa suspensión de hecho de la citada Excepción. El resumen es que Ceuta tiene una sola frontera que es la del Tarajal, una conexión marítima o aérea con el resto de España y aplicación de hecho del Convenio de Schengen completo, pendiente de que se solicite anular la citada Excepción sin uso en la actualidad y suponemos que también en el futuro.






