Lo que han hablado ambas instituciones es de la necesidad de disponer de un proyecto de cámaras de seguridad en aquellos puntos en donde los técnicos consideren que podrían servir de ayuda para mejorar los resultados policiales. En esa necesidad de aumentar la eficacia preventiva y la represión del delito, se ha enmarcado este plan cuyo proyecto prevé estar terminado en un par de meses. Las cámaras de seguridad se ubicarán en zonas concretas, contándose siempre con el aval legal y técnico al considerarse que pueden ser “un activo al servicio de mejorar” los niveles de efectividad.
La idea de las cámaras no es nueva. Ahora se confirma la noticia, pero a principios de mes, tras los apedreamientos masivos a los autobuses y el experimento errático con la Policía Local, ya se avanzó que esa era la pretensión de las instituciones: buscar apoyo en las grabaciones ante la imposibilidad de tener un policía en cada lugar en donde, presumiblemente, se vaya a cometer un delito.
En 2006 el juzgado ya paralizó la idea que apadrinaba en solitario la Ciudad de rodear Ceuta de cámaras. Lo hizo tras la denuncia que presentara la por aquel entonces secretaria general del PSOE, Antonia Palomo. El juzgado paralizó su implantación aunque con posterioridad el TSJA permitió que se ubicaran sólo algunas. Famoso fue el ‘plante’ del entonces delegado del Gobierno, Jenaro García Arreciado, para que se retiraran aquellos visores que estaban situados cerca de la Delegación del Gobierno.
A Vivas, particularmente, se le recordó ayer este episodio. Reconoció que ahora será distinto: “Igual antes las cámaras no se pusieron bien”, reconoció. Ahora, con el proyecto ya perfilándose, se va a ubicar sólo aquella cámara que sea permitida legalmente y que, a ojo de las fuerzas de seguridad, pueda ser de ayuda.
El delegado le apuntó que en otras ciudades del país funcionan con éxito estas cámaras ya que vienen a servir de apoyo a la labor que, en persona, pueden desempeñar las fuerzas de seguridad.
Las cámaras no serán la panacea. A la mesa garantista de la seguridad hay que sumarle más patas. Una de ellas es la de los ciudadanos. A ellos se dirigió Vivas, haciendo un llamamiento al conjunto de la ciudadanía para que se convierta en una “sociedad comprometida”, colaborando en que esa seguridad sea “de todos”. En esa línea está el anuncio de conseguir que los mandos de las distintas fuerzas de seguridad intensifiquen esa línea de intercambio de información y reparto de cometidos que no siempre funciona como debiera.
En materia de seguridad se advirtió de que la línea de actuaciones pasa porque la diferencia de competencias no sea tan radical, sino que, respetando la estructura de los Cuerpos, haya más conexión y coordinación. Es ridículo que haya escenarios en los que aparecen coches de todas las fuerzas de seguridad, dejándose otras áreas sin control alguno. “Se trata de optimizar recursos en función de los criterios técnicos, que sean ellos los que determinen cómo mejorarlos”.
Por cierto que ayer el delegado del Gobierno aprovechó para dar datos sobre los resultados que, dice, están logrando las fuerzas de seguridad en la lucha contra los delitos que, de manera más cruda, están repitiéndose en la ciudad. A saber, apedreamientos, robos e incendios.
González Pérez dijo que el nivel de esclarecimiento es alto, que el delincuente es detenido, que el trabajo es bueno, pero dejó en el aire el resultado último de ese servicio que es la puesta a disposición del juez y las posteriores condenas que se impongan.
Hablando de apedreamientos y con la estadística en la mano, ya preparada por si le venía de frente la pregunta, el delegado dijo que en 2012 hubo 20 personas detenidas por este tipo de prácticas, de las que siete fueron menores. En cuanto a los incendios, cifró el volumen de detenidos en una veintena, y en cuanto a los robos que se están produciendo en el ámbito docente, habló de 18 denuncias y 12 detenciones.
Este balance rápido lo ofreció a los medios 24 horas después de producirse la última quema de vehículos en la ciudad. Sobre este caso, que sigue en investigación, hay una suma importante de indicios que apuntan a la posible implicación de un sospechoso que habría echado mano de la ya implantada cultura del fuego por una venganza personal.
Mensaje de apoyo a todos los agentes y calendario de las juntas
Tanto Vivas como González Pérez quisieron ser claros a la hora de lanzar un mensaje de apoyo a todas las fuerzas de seguridad. Ambas administraciones se unieron a la hora de defender un mismo discurso al señalar que, “al margen de competencias, es algo que a todos nos afecta”. Así que, acallando las críticas que se han vertido contra el trabajo de las fuerzas de seguridad, el propio Vivas, llevando la voz cantante, sentenció que la Ciudad y la Delegación les apoyan, haciendo público su compromiso sincero y rotundo de intensificar la colaboración. En relación a la junta de seguridad, Vivas puso fecha al anunciar que la habrá “cada vez que haga falta”y que semestralmente se convocará una.






