Marruecos estudia una serie de reformas para erradicar el trabajo infantil, una realidad que todavía afecta a 103.000 menores, según los últimos datos oficiales.
Entre las principales medidas figura elevar la edad mínima para trabajar de los 15 a los 16 años, además de endurecer la normativa para proteger a los menores y adaptar la legislación a las nuevas formas de explotación laboral.
Las propuestas han sido presentadas por el Consejo Económico, Social y Medioambiental (CESE) durante la exposición de un informe elaborado en Rabat bajo el título Hacia una política pública integrada para erradicar el trabajo infantil.

Elevar la edad mínima y reforzar la protección de los menores
El estudio considera necesario modificar el Código de Trabajo para que la edad mínima de acceso al empleo coincida con la de la escolarización obligatoria, fijándola en 16 años en lugar de los 15 actuales.
Además, el CESE propone actualizar la lista de trabajos peligrosos prohibidos para menores, incorporando nuevas formas de explotación, como determinados empleos vinculados a plataformas digitales, así como establecer sanciones para las empresas que incumplan la normativa.
Durante la presentación del informe, su autora, Karima Mkika, defendió también la necesidad de aprobar la futura ley sobre formación profesional en alternancia, con el objetivo de ofrecer a los jóvenes de entre 15 y 17 años una vía de acceso a la formación y al mercado laboral en condiciones adecuadas.
Más de la mitad realizan trabajos peligrosos
Según los datos del Alto Comisionado de Planificación (HCP), actualmente trabajan 103.000 menores en Marruecos.
El informe destaca que el 89,8% tiene entre 15 y 17 años y que el 58,4% desarrolla actividades consideradas peligrosas.
Asimismo, la mayoría ha abandonado los estudios para incorporarse al mercado laboral, ya sea para ayudar económicamente a sus familias, como aprendices de un oficio o como trabajadores asalariados.
El fenómeno presenta además un marcado componente territorial y de género. Ocho de cada diez menores trabajadores son varones, mientras que en las zonas rurales predominan las labores agrícolas, forestales y pesqueras. En las ciudades, en cambio, trabajan principalmente en la construcción, la industria y los servicios.
Una reducción del 80% desde 1999
Durante la presentación del estudio, el presidente del CESE, Abdelkader Amara, destacó que Marruecos ha logrado reducir el trabajo infantil en un 80% desde 1999, cuando más de medio millón de menores trabajaban en el país.
No obstante, defendió que ha llegado el momento de erradicar definitivamente este fenómeno, impulsando una estrategia pública integral que combine cambios legislativos, apoyo a las familias y oportunidades educativas para los menores.
El informe también pone el foco en el trabajo doméstico infantil, especialmente entre niñas, un ámbito donde la inspección laboral encuentra mayores dificultades para actuar debido a que la legislación no permite acceder a domicilios particulares para realizar controles.






