Martín–Ambrosio destaca en el tradicional acto el papel de la Comandancia General en las operaciones ‘Cañonero’ y ‘Catedrático’ e informa que habrá nuevos simuladores A la hora en que los niños correteaban tras la pelota nueva y luciendo el chándal de su equipo de fútbol preferido, regalos traídos por los Reyes Magos por su buen comportamiento, en la plaza de África se cumplía con otro ritual, de índole castrense, cada vez que acude al calendario el 6 de enero.
De tal modo en la plaza ceutí, al igual que en el resto de enclaves que conforman el Ejército Español, se conmemoró un hecho acaecido en el siglo XVIII, en concreto el 6 de enero de 1782 cuando las tropas españolas, dirigidas por la figura interminable del Rey Carlos III, recuperaron para la corona española la ciudad balear de Mahón, en manos por aquel entonces del ejército inglés.
La memoria permite, asimismo, conocer que por tal motivo el Rey felicitó a sus hombres e instituyó la denominada Pascua Militar, ordenando a los virreyes de su reinado, así como a capitanes generales y jefes de guarnición que reunieran en ese día, jornada en la que ya por entonces se celebraba los Reyes Magos, a sus guarniciones en aras de felicitarles en su nombre por la gesta de la recuperación de Menorca, hito tan presente en el acto de ayer pese a que ya han transcurridos 231 años.
El emotivo acto dio comienzo a las doce del mediodía coincidienco con el cañonazo ejecutado desde el baluarte de la bandera con un cañón modelo schneider 75/22 milímetros, modo simbólico que daba luz verde al desarrollo de la celebración de Pascua Militar diera comienzo.
La parada militar que acto seguido se inició en la plaza de África sirvió para que los vecinos ceutíes presentes –un número considerable–, las autoridades civiles y militares que asisitieron al desarrollo de los actos, vieran cómo las unidades participantes desfilaban con rigor y lealtad a la Patria con los acordes que entonaba la unidad de música de la Comandancia.
Una por una y por orden de aparición, las unidades participantes fueron Escuadra de Gastadores y Banda de Guerra del Regimiento de Ingenieros (RING–7) Unidad de Música de la Comandancia General de Ceuta y una Compañía de Honores formada por una sección del Regimiento de Ingenieros 7, una sección del Grupo de Regulares 'Ceuta' nº 54 y una sección del Tercio 'Duque de Alba' 2º de La Legión.
A continuación, tuvo ocasión una recepción en el Salón del Trono del Cuartel General de la Comandancia General de Ceuta, durante la cual se procedió a la imposición de condecoraciones al personal acreedor de dicha distinción y donde acto seguido el comandante general, Ramón Martín–Ambrosio Merino, realizó una alocución en la que transmitió la correspondiente felicitación de S.M. El Rey.
En sus palabras, el comandante general destacó a modo de balance del año que finalizó que "en 2012 se ha vuelto a poner de manifiesto la estrecha relación de la Comandancia General con las organizaciones de la Ciudad Autónoma, pudiendo destacar entre otros, el trabajo conjunto con la Guardia Civil en las operaciones 'Cañonero y Catedrático' y con la Universidad Nacional de Educación a Distancia en la celebración de las Jornadas de Geopolítica y Geoestrategia".
También quiso Martín–Ambrosio destacar que "el pasado 12 de octubre, tuvimos la oportunidad de ver en el desfile de la Fiesta Nacional de Madrid a nuestros regulares, admirados por toda España y honra de esta ciudad" así como adelantar algunos retos del presente año: "En la Guarnición de Ceuta" indicó, "estamos poniendo en marcha un importante número de simuladores y nuevas instalaciones para mejorar nuestro adiestramiento minimizando el gasto".
Por último, el comandante general dio por finalizado el acto castrense animando a nuestros militares "a que mantengan alta la moral, sintiéndose siempre muy orgullosos de lo que son y de lo que significa servir a España".
Austeridad para mantener el nivel
En su alocución el comandante geneal dijo que "iniciamos 2013 con un escenario marcado por la austeridad lo que ha reducido significativamente unos presupuestos ya muy ajustados, convirtiendo en un verdadero reto la tarea de optimizar nuestros recursos, para mantener el nivel de operatividad ya alcanzado en nuestra preparación, razón de ser de los Ejércitos".
231 años desde que se recuperó Mahón
La Pascua Militar fue instituida en 1782 por Su Majestad el Rey Carlos III para dar al Ejercito de España y de sus Indias una muestra de su real aprecio y como expresión de júbilo por la recuperación de la isla de Menorca. En la jornada de ayer se conmemoró, como marca la tradición cada 6 de enero, la efméride número 236 desde que se consiguiera el citado hito.
Rosendo Cosme, Bancalero Flores, Guerra Gallardo y García López, reconocidos
El capitán de Caballería, Santiago Rosendo Cosme Campos, el brigada de Infantería, Francisco Manuel Bancalero Flores, el cabo 1º de Infantería Luis Guerra Gallardo y el técnico superior, Juan García López vivieron ayer un día muy especial debido a que en el Salón del Trono del Cuartel General de la Comandancia General de Ceuta recibieron la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Blanco de la mano del comandante general quien les agradeció el trabajo realizado hasta ahora.
Vivas y González, presentes en el acto
La Pascual Militar que se celebró ayer, como cada 6 de enero, contó con la presencia del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, y con el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, quienes siguieron con atención el emotivo acto castrense desde que diera comienzo a mediodía.








