Los médicos del Hospital Universitario de Ceuta se han concentrado este lunes en la puerta del centro hospitalario para reclamar una jornada justa y exigir un estatuto marco propio.
Ante la falta de novedades y negociaciones en las últimas semanas, en torno a una veintena de profesionales se han manifestado una vez más para alzar su voz.
Además, han leído un manifiesto para expresar la situación en la que se encuentran.
Lectura del manifiesto
Una vez todos los médicos se encontraban en la puerta del HUCE, Cintia María Merinas, neumóloga en Ceuta, ha sido la encargada de leer el manifiesto en representación de todos los compañeros para recordar que “los médicos queremos una jornada justa”.
“Si son iguales que las de los demás, pues iguales, sin discriminaciones. Si son distintas, pues negociadas con los que las hacemos”, ha manifestado.
Además, ha señalado que “esta semana todos los sindicatos han elaborado un comunicado en contra de unas condiciones dignas para nosotros. Nosotros no nos oponemos a sus mejoras, faltaría más. Nos oponemos a las condiciones discriminatorias que han firmado en el Estatuto Marco. Eso sí, solo para médicos y facultativos”.
“No entendemos que el problema no sean sus condiciones, sino que van en contra de las mejoras de las nuestras. En el párrafo de su manifiesto advierten que irán a la huelga si la jornada laboral del personal médico no es fruto de la negociación en las mesas sectoriales. Y yo me pregunto, ¿qué han hecho hasta ahora? ¿Cómo es posible que todos los colectivos hayan conseguido mejoras, salvo nosotros?”.
La actuación del Ministerio de Sanidad
Por otro lado, Cintia María Merinos ha criticado la actuación del Ministerio de Sanidad, responsable del sistema sanitario de Ceuta.
En ese sentido, ha lamentado que “su falta de valentía y de voluntad para aportar un marco regulatorio justo es penoso. Me pregunto, porque ya dudo, qué le pertenece al ministerio y qué a las comunidades autónomas”.
Y es que, según ha puesto sobre la mesa, “en base al artículo 149.1.18 de la Constitución Española, el Ministerio de Sanidad tiene la potestad exclusiva para dictar las bases del régimen estatutario de los empleados. No lo ha hecho en cuanto a los médicos”.
Además, “en el Consejo Interterritorial, las comunidades autónomas han firmado, salvo Cataluña, un comunicado pidiendo a la ministra explorar todas las vías para alcanzar un acuerdo que ponga fin a los paros”.
Asimismo, ha vuelto a insistir en que “Ceuta y Melilla son competencias suyas directas y, sin embargo, somos las ciudades autónomas más perjudicadas en cuanto a precios de la hora de guardia y las que más tarde vamos a conseguir las 35 horas, porque desde Madrid habían inventado triquiñuelas para que no las tuviéramos. Es evidente que la voluntad política de mejorar nuestras condiciones es nula en el momento en el que no lo demuestran a las ciudades de su competencia”.
La misma situación, más concentraciones
En definitiva, hasta el momento sigue sin existir una negociación y “hay una desconexión absoluta entre lo que es la presión médica y la ministra Mónica García”, tal y como ha señalado Enrique Roviralta, presidente del Sindicato Médico de Ceuta.
Por ello, temen que “este encallamiento que hay ahora mismo de no negociaciones, va a derivar, por un lado, que por parte de la CEMS a partir de septiembre se retomen, incluso se refuercen, las acciones de protesta y de la huelga y, a nivel local, el Sindicato Médico va a convocar inminentemente una asamblea por si hacemos una huelga, como en otras comunidades, añadida a la huelga nacional”.
Esto último “sería una huelga autonómica por, como digo, las especiales singularidades que tiene Ceuta y Melilla en el ámbito de Ingesa y es posible que tomemos medidas adicionales a nuestro aislamiento en nuestra especial circunstancia deficitaria”.
Antes de eso, este miércoles habrá una nueva jornada de huelga antes de que terminen los paros por el verano. Luego, “todo apunta a que los paros continuarán en septiembre”.
Además, el colectivo MIR también se sumará a esta huelga “porque consideran, y es así, que se les está utilizando como mano de obra barata cuando realmente son personal médico en formación y no en explotación”, ha concluido Roviralta.





