El magistrado titular de la plaza número 2 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta ha dictado sentencia condenatoria contra un joven acusado de embestir con una motocicleta a un agente de la Policía Nacional, causándole lesiones durante una persecución ocurrida en septiembre del año pasado.
El acusado reconoció los hechos y aceptó las penas impuestas por cuatro delitos distintos. Asumió una condena de 1 año de prisión y la prohibición de conducir vehículos a motor durante 1 año y 1 día por un delito de conducción temeraria. Asimismo, aceptó otros 6 meses de prisión por un delito de atentado contra agente de la autoridad.
Por otro lado, el joven fue condenado a 12 meses de multa, a razón de 6 euros diarios, por conducir sin haber obtenido nunca el permiso de conducir, además de tres penas de un mes de multa, con cuota diaria de 2 euros, por tres delitos leves de lesiones.
Además tendrá que abonar una indemnización de 540 euros en concepto de responsabilidad civil por las lesiones ocasionadas a uno de los policías nacionales. La pena de prisión quedó suspendida, condicionada a que el condenado no vuelva a delinquir y haga frente al pago de la indemnización.
Agresión previa con un casco
Los hechos se remontan a las 2:00 horas del 26 de septiembre del pasado año, cuando el acusado circulaba en motocicleta junto a un menor de edad por la rotonda próxima a Puente Quemadero, pese a carecer de permiso de conducción.
Ambos actuaron “de común acuerdo” y con intención de causar daño físico a un joven al que abordaron de manera sorpresiva y golpearon con un casco.
Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió una contusión en la región occipital que precisó de una primera asistencia facultativa y le ocasionó un día de perjuicio no impeditivo, sin secuelas posteriores.
Tras recibir el aviso de lo ocurrido, agentes de la Policía Nacional iniciaron una búsqueda por la zona y localizaron al acusado conduciendo la motocicleta a la altura del Cuartel de Regulares. En ese momento, el joven hizo caso omiso a las órdenes policiales para que detuviera el vehículo y emprendió la huida a gran velocidad.
Huida a gran velocidad
La sentencia considera probado que el acusado rebasó un control policial obligando a varios agentes a apartarse rápidamente para evitar ser atropellados. Durante la persecución, el conductor invadió una acera a gran velocidad, volvió a incorporarse a la calzada y cruzó un paso de peatones de forma temeraria, poniendo en riesgo tanto a peatones como a otros conductores.
Uno de los agentes de la Policía Nacional tuvo que apartarse nuevamente para evitar ser arrollado por la motocicleta. Finalmente, tanto el acusado como el menor que le acompañaba cayeron al suelo tras perder el control del vehículo.
Lejos de cesar en su actitud, y según los hechos reconocidos por el propio acusado, este volvió a arremeter con la motocicleta contra uno de los policías para facilitar su huida, impactando contra su pierna derecha, mientras el menor propinaba una patada en la rodilla izquierda a otro agente.
Lesiones a los agentes
El primero de los policías nacionales sufrió una contusión en el tobillo derecho, con dolor y edema, lesiones que requirieron asistencia facultativa y provocaron tres días de perjuicio no impeditivo, sin secuelas.
El segundo agente presentó una contusión en la rodilla izquierda y necesitó igualmente atención médica. Las lesiones tardaron quince días en curar, tres de ellos impeditivos, sin que quedaran secuelas posteriores.
El acuerdo previo entre la representante del Ministerio Fiscal y la Defensa evitó la celebración de la vista oral, un juicio que hubiera contado con muchos testigos de los hechos.







Otro caso aislado por gente de bien y paz. Las condenas debería de pagarlas en la modelo de Barcelona,no en su casita y dando vueltas
Con estas leyes gque tenemos se va de rositas.
Estos noruegos siempre con sus costumbres….