La ciudad entera se ha convertido en un circuito donde motos, coches y algunos camiones circulan a altas velocidades.
Somos uno de los lugares de España donde más policías locales hay por habitante y por metro cuadrado. Una de las principales misiones de la Policía Local, además de ejercer funciones de policía administrativa, es regular el tráfico rodado. De guardias civiles también tenemos un buen número.
El fracaso es monumental. Como digo en el título, Ceuta es un circuito para muchos coches y motos que circulan a altas velocidades impunemente por toda la ciudad, sin que nadie haga nada efectivo para impedirlo.
Cuando llega la tarde-noche, mejor ni hablar. Hay lugares que se convierten en verdaderos circuitos de alta velocidad, como la carretera de Benzú, todo el Monte Hacho, la subida a San Antonio, etcétera.
Prácticamente ningún lugar de Ceuta se libra de los energúmenos que no respetan los límites de velocidad y ponen en peligro la vida de peatones y de otros conductores.
La Policía Local dispone ahora de unos coches “camuflados” —pongo lo de camuflados entre comillas porque casi todo el mundo los conoce— en los que colocan un radar para cazar a conductores que superan la velocidad permitida en algunas vías de Ceuta. Esto no sirve de mucho y no resuelve para nada el problema que tiene la ciudad.
Los radares en vehículos “camuflados”, como decía, no valen para solucionar el problema de las altas velocidades a las que se circula en Ceuta. Se pondrán sanciones, pero el problema sigue igual.
Hay muchos grupos de WhatsApp en los que se avisa de dónde están los controles de radar y otros tipos de controles. Estos grupos son utilizados por particulares, pero sobre todo por conductores que se dedican al transporte público de personas o de mercancías.
La solución es fácil: en vez de poner badenes por todos lados —de los que los energúmenos se ríen— o controles con radar en vehículos “camuflados” (que no digo que no está bien), habría que instalar radares fijos en todos los puntos de la ciudad donde se sabe que los conductores circulan a altas velocidades. Eso sí sería efectivo, pues esos radares estarían funcionando las 24 horas del día. Incluso sería bueno avisar de que esas carreteras están controladas por radares para que los conductores sepan que no deben rebasar la velocidad máxima permitida.
Son muchos las carreteras donde se podrían instalar radares que harían que los energúmenos que circulan a gran velocidad y conduciendo de forma temeraria fueran cazados por el radar, lo que conllevaría la correspondiente sanción económica y la pérdida de puntos del carné de conducir.
Lo bueno de los radares es que trabajan las 24 horas del día todos los días del año.
¿A qué están esperando para instalar radares por todas las carreteras posibles? ¿Tienen miedo de algo? ¿Quizás tienen miedo a perder votos?






