Marruecos afrontará durante los próximos días una importante subida de temperaturas que dejará valores de hasta 42 grados en distintas zonas del país, según ha informado la Dirección Nacional de Meteorología marroquí.
La previsión apunta a que esta ola de calor se mantendrá al menos hasta finales de la semana y afectará especialmente a áreas del norte, centro y sur del territorio marroquí, donde las temperaturas estarán muy por encima de lo habitual para esta época del año.
El episodio llega además después de varias jornadas marcadas por un ambiente frío e incluso nevadas en las cumbres del Alto Atlas, lo que evidencia el brusco cambio meteorológico que experimentará el país en apenas unos días.
Las temperaturas más altas llegarán entre jueves y viernes
Según las previsiones meteorológicas, el aumento de las temperaturas será progresivo y alcanzará su punto máximo entre el jueves y el viernes.
Durante esos días, los termómetros podrían situarse entre 3 y 8 grados por encima de la media habitual, especialmente en las zonas interiores y del sur del país.
Las áreas más afectadas serán las llanuras interiores, las costas atlánticas, las regiones situadas al oeste del Atlas, la zona de Souss, el sureste y también parte del Sáhara Occidental.
La Dirección Nacional de Meteorología prevé temperaturas de entre 39 y 42 grados en zonas interiores del Gharb, Loukkos y Chaouia, así como en distintas llanuras del centro del país.
En otras regiones, como Saïs, Oriental o el sureste marroquí, se esperan máximas de entre 34 y 39 grados, mientras que en las costas atlánticas del norte los valores podrían oscilar entre los 33 y 38 grados.
El aire cálido del Sáhara, clave en esta subida
Los expertos atribuyen esta situación a la actividad de la denominada baja térmica sahariana, un fenómeno que favorece la llegada de masas de aire cálido y seco procedentes del desierto del Sáhara.
Este flujo de aire caliente provocará un ambiente estable y muy caluroso en numerosas regiones del país, especialmente en áreas del interior.
La previsión meteorológica señala además que las temperaturas comenzarán a descender de forma ligera y gradual a partir del próximo lunes, aunque el calor seguirá siendo protagonista durante buena parte de la semana.
Del frío y las lluvias a una ola de calor
El episodio de calor contrasta con las condiciones meteorológicas registradas recientemente en Marruecos, donde durante los últimos meses se han producido importantes precipitaciones tras varios años de sequía.
Según los datos oficiales, el país ha acumulado hasta mediados de mayo alrededor de 570 milímetros de lluvia, una cifra que representa un incremento del 50 % respecto a la media de las últimas tres décadas y un 86 % más que el año anterior.
Estas precipitaciones también han permitido mejorar notablemente la situación de los embalses marroquíes, cuyas reservas alcanzan actualmente unos 13.000 millones de metros cúbicos, con una tasa de llenado cercana al 76%.






