La asociación cree que los efectivos inmersos en un divorcio difiícil o al cargo de familiares enfermos no deben ir de misión Toda vez que el Ministerio de Justicia ha adoptado recientemente medidas en aras de poner freno a la terrible oleada de suicidios por desahucios acaecida en nuestro país (de hecho la implantación parece haber calmado los ánimos de los afectados civiles), el problema ahora podría llegar al ámbito castrense o para ser más exactos a aquellos militares que pudieran verse afectados por un procedimiento de desahucio civil (aún siendo evitado con la nueva modificación) pero que afectara al servicio por la Patria en misiones fuera de la plaza habitual del militar en cuestión.
De tal modo, la Asociación Unificada de Militares Españoles, denominada Aume, ha solicitado al Ministerio de Defensa que los militares que se encuentren inmersos en un proceso de desahucio o de evitar el mismo puedan aplazar su participación en misiones, tal y como esta cartera ha previsto para casos de divorcio con patria potestad en litigio y embarazos de alto riesgo, donde los afectados se ven eximidos de acometer adiestramientos.
Esta propuesta es una de las recomendaciones que hace la asociación de militares al proyecto de reforma de la orden ministerial de destinos y comisiones de servicio que Defensa anunció hace dos semanas, en la que se incluía en total tres nuevos supuestos por los que un militar puede retrasar su incorporación a una operación.
"Además de los procesos judiciales de separación o divorcio en los que se dirima la patria potestad o custodia de los hijos y casos de embarazo de alto riesgo", explica Aume, "también se contempla esta posibilidad por fallecimiento reciente del hijo o del cónyuge". La asociación considera también que estos supuestos son "insuficientes porque están alejadas de la realidad" y pide a Defensa que tenga en cuenta otras circunstancias que pueden afectar a la vida del militar, como supuestos de adopción o acogida o que el cónyuge, hijo o persona a cargo del militar sufra enfermedad grave o tenga un grado de dependencia que exija "cuidados intensos", concluye Aume.






