Agentes de la Guardia Civil han recuperado este sábado el cadáver de un inmigrante que estaba en las redes de la almadrabeta, en la zona del Recinto, en Ceuta.
Tras recibir el aviso, se activó el protocolo alertando a los GEAS y Servicio Marítimo para su localización y traslado del cuerpo sin vida del inmigrante a la base del puerto pesquero, en donde ha sido activada la funeraria y el profesional forense.
Se trata de un varón que vestía traje de neopreno y que lleva poco tiempo fallecido en el mar.
Esta misma semana, los propios GEAS tenían que sacar del agua, en la misma zona del Recinto, dos cadáveres de jóvenes inmigrantes marroquíes que eran originarios de El Jadida.
Ahora el Instituto Armado, a través de los componentes de la Policía Judicial del Laboratorio de Criminalística, tratará de verificar si portaba documentación y si la misma cuadra con el cadáver localizado para, de esta manera, poner identidad de manera oficial al joven.
En lo que va de año han sido recuperados los cuerpos sin vida de 19 inmigrantes, cuatro de ellos en este mes de mayo.
La labor del Laboratorio de Criminalística
El Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil, adscrito a la Policía Judicial, toma huellas de todos los cadáveres de inmigrantes y registra los datos que puedan servir para la identificación de los fallecidos, de los cuerpos sin vida asociados al drama de la inmigración irregular que se registra en la frontera sur.
El hecho que haya denuncia es importante porque ayuda a cercar la búsqueda de las identidades y conseguir con mayor rapidez los datos sobre los inmigrantes, logrando así la comunicación con sus familias y el posterior entierro o repatriación a sus lugares de origen.
En este caso, si porta documentos, será más fácil poder llegar a su identidad y facilitar estas gestiones.
Una cadena de sucesos que no tiene fin
Los intentos de entrada a nado que llevan a cabo los inmigrantes, buscando sortear los espigones que separan Ceuta de Marruecos o saltando la valla, derivan en auténticas desgracias que se materializan en la localización de cadáveres.
Es una cadena de sucesos que no tiene fin. En algunos casos, gracias a la labor de la Guardia Civil, se puede dar con la identidad de esas personas ya que se efectúan gestiones con los consulados y embajadas para favorecer que los entierros no se produzcan sin saber las identidades.
Las publicaciones de desaparecidos son constantes, de jóvenes que buscaron el pase a nado y de los que sus familias nada saben. El hallazgo de estos cadáveres termina poniendo el punto y final a estas auténticas desgracias que tienen su escenario, su foco, en la frontera sur.

Además de quienes pierden la vida ahogados, están aquellos que mueren de frío después de esconderse tras saltar el vallado. Entre finales de 2025 y lo que va de año ha repuntado este tipo de situaciones.
Y se conocen los datos de los cadáveres que son localizados en Ceuta, pero no los correspondientes a estos inmigrantes que quedan al otro lado de la frontera. Esa cuenta trágica no se hace pública en Marruecos, por lo que se desconoce el alcance global de esta auténtica tragedia.
Las publicaciones en medios de comunicación del vecino país sí que ofrecen aquellos casos de magrebíes, tanto marroquíes como argelinos, que pierden la vida al arrojarse al mar, abriéndose en brazadas que terminan llevándose sus cuerpos.






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