La Ciudad Autónoma ha dado por concluidos los trabajos de dragado del Foso Real, una actuación que permitirá recuperar las condiciones de navegabilidad del canal tras meses de retirada de sedimentos acumulados en el fondo.
La intervención, ejecutada por la Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, se ha desarrollado con el objetivo de garantizar el tránsito seguro de embarcaciones y mejorar el estado operativo de uno de los enclaves más singulares del patrimonio ceutí.
Los trabajos se han prolongado durante varios meses y han estado condicionados tanto por las características del fondo marino como por la especial protección patrimonial y ambiental del entorno.
La actuación se ha basado en un dragado selectivo adaptado a las condiciones reales del canal, previamente analizadas mediante campañas batimétricas y estudios geofísicos. Gracias a ello, se ha conseguido alcanzar un calado operativo de entre 2,20 y 2,50 metros en distintos puntos del Foso.
Según las estimaciones de la Ciudad, se prevé que el Foso pueda navegarse a partir de este viernes 15 de mayo.
Recuperar la navegabilidad del canal
La acumulación de sedimentos en el Foso Real había reducido progresivamente la profundidad navegable, dificultando el paso de embarcaciones y generando problemas de operatividad y seguridad.
Con esta actuación, la Ciudad asegura haber recuperado una sección navegable continua en el eje del canal, lo que permitirá mantener el tránsito habitual de embarcaciones en condiciones adecuadas de seguridad.
El dragado se ha centrado especialmente en la retirada de materiales granulares, limosos y grandes bolos acumulados en el fondo, aunque en determinadas zonas también se detectaron niveles más compactados que complicaron la ejecución de los trabajos.
Precisamente esa heterogeneidad del terreno obligó a utilizar maquinaria específica, concretamente una cuchara bivalva, capaz de operar sobre materiales de distinta consistencia sin afectar a la estabilidad del entorno.
El límite de actuación: la roca del fondo
Según explica la Ciudad Autónoma, en algunos tramos del Foso los trabajos alcanzaron directamente el sustrato firme o rocoso, considerado el límite físico de actuación para este tipo de intervención.
La posibilidad de recurrir a excavaciones sobre roca quedó descartada por motivos técnicos, ambientales y patrimoniales, teniendo en cuenta la singularidad histórica y paisajística del enclave.
El Foso Real constituye uno de los elementos más característicos del conjunto monumental de Ceuta y cuenta con protección como Bien de Interés Cultural (BIC), además de formar parte de un espacio marítimo especialmente sensible desde el punto de vista ambiental.
Por ese motivo, la actuación ha estado sometida a un control técnico y ambiental constante durante todas las fases de ejecución.
Seguimiento ambiental y control técnico
La Consejería de Medio Ambiente destaca que durante el desarrollo de las obras se realizaron seguimientos batimétricos continuos para supervisar la evolución del fondo y garantizar que los trabajos se ejecutaran de forma compatible con la conservación del entorno.
La intervención se ha llevado a cabo además minimizando el impacto sobre el espacio marítimo y respetando las limitaciones derivadas de la protección patrimonial del Foso.
La finalización de estas obras supone un paso importante para mejorar la operatividad del canal y garantizar su mantenimiento futuro, especialmente en un enclave que combina valor histórico, turístico y funcional dentro del entorno urbano de Ceuta.
Con la recuperación del calado navegable, el Gobierno local considera que el Foso Real vuelve a disponer de unas condiciones adecuadas para el tránsito de embarcaciones y para el desarrollo de las actividades habituales ligadas al canal.





